Castilla y León recibe 650 millones menos al año desde la reforma de 2009
La consejera de Hacienda participó en el foro del Diario de Castilla y León / El Mundo.
Participantes en el I Foro de Diario de Castilla y León / El Mundo, ayer, en Valladolid.
Castilla y León recibe unos 650 millones de euros al año menos con el actual modelo de financiación, el de 2009, que con el de 2001, según cifró ayer la consejera de Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo, en el foro sobre financiación autonómica organizado por el Club de Prensa de Diario de Castilla y León / El Mundo.
La consejera de Hacienda insistió, según recoge Efe, en que la financiación per cápita es «totalmente injusta y simple», ya que no tiene en cuenta el mayor coste que supone prestar los servicios en un territorio extenso, con población dispersa y envejecida. Del Olmo, que clausuró el acto, sostuvo que todavía no ha habido ningún elemento sustancial que defina por dónde va a ir la financiación en el próximo periodo, y recalcó que el hecho de que en Castilla y León cueste más prestar los servicios no es algo «intuitivo», hay «datos más que sobrados que constatan que eso es así».
«Cuando no hay financiación no hay autonomía», sostuvo la consejera de Hacienda sobre la importancia de esta cuestión, actualmente sobre la mesa con una evaluación inicial del actual modelo, ya que de ella dependen los servicios que se prestan a los ciudadanos y su calidad.
En una Comunidad con 2.248 municipios, con el 50 por ciento de los de menos de 500 habitantes de España, un 22 por ciento de habitantes mayores de 65 años cuesta más «prestar los servicios», ya que la asistencia sanitaria a un mayor de 75 cuesta cinco veces más que la de a uno menor de 40 años. Con el cinco por ciento de la población nacional Castilla y León tiene el ocho por ciento de la población española que requiere servicios sociales; y más del cincuenta por ciento de sus niños vive en el medio rural, cuando una plaza escolar cuesta el doble en este entorno que en el urbano.
A juicio de la consejera de Hacienda hay que «aprovechar» para que sea «un modelo distinto», no sólo «condicionado por la política», que «también es importante, ya que al final es un acuerdo y una negociación política», pero que «sea un modelo condicionado por multitud de datos que existen». Y esos datos «demuestran cuánto cuesta en cada sitio los servicios», ya que «al final lo que más importa es que las personas accedan a los servicios públicos en condiciones de igualdad y eso no lo mide la financiación per cápita», advirtió. La Junta ya envió la valoración del modelo actual y recibió los informes del resto para que cada una pueda remitir las observaciones correspondientes al Ministerio, aunque todavía no hay fecha para el Consejo de Política Fiscal y Financiera. A su juicio, el nuevo modelo «debe hacerse sin prisas y no para acallar a los nacionalistas».