Castilla y León crea el doble de empleos que España para servicios sociales
Herrera anuncia 100 unidades de convivencia en 2015 y su extensión progresiv. a.
Herrera, doña Sofía, Ana Mato y Ruiz Medrano, ayer, en la apertura del Simposio de Salamanca.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, destacó ayer en Salamanca que esta Comunidad es la que «más empleo genera vinculado a los servicios sociales para personas dependientes: 6,18 por cada mil habitantes, casi el doble que la media de España».
Durante su intervención en la inauguración de II Simposio Internacional «Avances en la investigación sociosanitaria en la enfermedad del alzhéimer», al que asistió la Reina Doña Sofía, Herrera atribuyó a la ciencia y a la sociedad el «éxito» de la mayor esperanza de vida en España, informa Efe.
Si bien, ese logro lleva, según sus palabras, aparejados «algunos retos», entre los que mencionó «el mayor protagonismo del alzhéimer y de otras enfermedades neurodegenerativas».
«Estamos hablando -apostilló- de más de 15.000 empleos radicados, en buena medida, en nuestro medio rural y en importante proporción, femeninos».
Herrera, por otra parte, anunció ayer que el Ejecutivo regional pretende tener un centenar unidades de convivencia a principios de 2015, en total, 60 más de las que existen en la actualidad y, además adelantó que el objetivo es que este «nuevo modelo se extienda a toda nuestra red pública, puesto que esta siendo una experiencia muy satisfactoria», aseguró.
El nuevo modelo se implantó en el Centro ‘Los Royales’ en Soria en 2012, y es, según el presidente, un modelo que apuesta por centros multiservicios, como fórmula para aumentar los apoyos da las personas mayores en su propio domicilio. Afirmó que está basado en las capacidades de los usuarios y no en sus deficiencia, informa Ical.
En su intervención, Herrera destacó que desde el Gobierno autonómico se está constantando que «las personas más beneficiadas con aquellas que presentan un mayor deterioro cognitivo, como los enfermos de alzhéimer» y que gracias a este concepto los enfermos se encuentran «más participativos, más autónomos en las actividades de la vida diaria y con vínculos con sus familias más fuertes».