Un robot vigilará el subsuelo del Acueducto para detectar anomalías
El Ayuntamiento refuerza la vigilancia. para evitar que nadie suba al monumento.
Imagen reciente del Acueducto de Segovia, con los andamios colocados.
Un robot será introducido por el interior del trazado subterráneo del Acueducto de Segovia para grabar el recorrido del monumento con el fin de tener acceso al mismo en cualquier momento y evitar levantamientos del pavimento en intervenciones futuras.
La máquina será introducida aprovechando el corte de tráfico de la calle Daoiz, acometido con motivo de las obras de reurbanización de la plaza de Juan Guas, situada en pleno recinto amurallado de la ciudad. La grabación abarcará desde esta elipse hasta la plaza de la Merced.
Fuentes municipales explicaron a Europa Press que la filmación requerirá una serie de intervenciones puntuales en la calle Daoiz y que se aprovechará para dejar los registros sobre el canal. En concreto, se van a realizar tres o cuatro catas puntuales en las que se descubrirá el trazado del Acueducto, se levantará una de las cobijas que lo cubre y se introducirá el robot por el canal.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Segovia adoptó ayer varias medidas de seguridad en torno a los andamios de obras instalados en la plaza de Avendaño, para impedir el acceso al canal del Acueducto, a raíz del incidente del pasado sábado, cuando un hombre subió a la parte más alta y amenazó con lanzarse al vacío.
En una nota de prensa, el consistorio segoviano recordó que el andamio forma parte del material necesario para la ejecución de las obras de limpieza y sustitución del antiguo canal de plomo, para resolver los problemas de filtraciones y humedades detectadas en el monumento, informa Efe.
La única finalidad de este andamio es facilitar el acceso al personal autorizado teniendo en cuenta la imposibilidad de hacerlo desde otro punto, pero no es una estructura para trabajar sobre ella, porque la obra no lo requiere.
El sábado, sobre las siete de la tarde, un hombre de unos 47 años subió al canal del acueducto a través de este andamio y amenazó con tirarse desde la parte más alta, a unos 28 metros de altura. Gracias a la intervención de un agente del Cuerpo Nacional de Policía, el hombre depuso su actitud.