Tudanca pide que el apoyo a Campofrío se extienda a una empresa de Miranda en crisis
El PSCyL exige la intervención de Herrera para evitar 180 despidos en Montefibre.

Tudanca, con el alcalde de Miranda y la candidata del PSCyL.
El secretario general del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, pidió ayer al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que apoye a los trabajadores de Montefibre, en Miranda de Ebro (Burgos), «como a otros» de otras empresas.
Tras una reunión con los miembros del comité de empresa de la planta, sobre la que pesa una amenaza cierta de cierre y de la que se acaba de anunciar el despido de 179 empleados, que suponen el 77% de la plantilla, Tudanca afirmó que «tienen el mismo derecho que otras empresas a que les apoyen».
La empresa, dedicada a la fabricación de fibras textiles, lleva años con problemas de viabilidad pero la entrada de nuevos inversores apuntaba una posible salvación, que ha quedado truncada por la decisión de Endesa de no hacer ninguna quita sobre los siete millones que le adeuda la compañía mirandesa.
Tudanca consideró que la situación de la empresa «requiere una intervención institucional urgente» y pidió que sea el propio presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el que tome la iniciativa.
Sobre Garoña
En declaraciones a los periodistas, el secretario general del PSOE en Castilla y León también aludió a la situación de la central nuclear burgalesa de Santa María de Garoña. En ese sentido, insistió en que el cierre de la planta debe ser definitivo e ir acompañado de un plan de reindustrialización para todo su entorno, de manera que se suavice el impacto antes del momento en que acabe el proceso de desmantelamiento, que durará varios años.
Tudanca recordó que el actual Gobierno, del Partido Popular, paralizó el plan de reindustrialización que se estaba aplicando en la zona, por lo que los 250 empleos perdidos en la nuclear en dos años, donde sigue habiendo unos 300 trabajadores, «es responsabilidad del Gobierno, porque se han perdido desde hace dos años, cuando la planta inició su parada técnica.
Actualmente, Garoña está pendiente de la respuesta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a la solicitud de Nuclenor, la propietaria, para retomar la actividad hasta el año 2031, lo que llevaría a la central a ser la primera de España en recibir autorización para operar hasta los sesenta años. En caso negativo, tendrá que cerrar.