La fábrica de Nissan en Ávila abrirá los sábados al aumentar la producción
La marca japonesa inicia una nueva etapa tras superar el último conflicto laboral.

Manifestación celebrada en Ávila en defensa de Nissan.
La fábrica de Nissan en Ávila abrirá varios sábados por un repunte experimentado en la producción, que hará que la plantilla de empleo directo acuda a la factoría, al menos, dos sábados seguidos.
Hoy y el 11 de julio son, de momento, los sábados habilitados para la producción, según confirmaron a Efe fuentes sindicales, que señalaron que también podrían habilitarse varios sábados más por volumen adicional asignado a la planta de la capital abulense, aunque, en este caso, sería para después de las vacaciones de agosto, ya que en este mes la fábrica cierra.
La dirección de Nissan ya había planteado con anterioridad la producción en sábado, aunque el conflicto que se ha vivido desde octubre pasado, por la negociación de un nuevo convenio y un plan de competitividad, había provocado que los sindicatos convocaran huelga los sábados mientras se desarrollara la negociación.
Según señalaron las mismas fuentes, el convenio, que firmó la empresa el pasado 16 de junio con UGT y Sigen-USO, pero no con CCOO y que fue refrendado por la plantilla, contempla días de flexibilidad por aumento de la producción y en función de las necesidades de la firma.
En este caso, los dos sábados que, de momento, se han habilitado responden a un «repunte puntual» de la producción, que «suele producirse siempre en verano».
Por lo que respecta a las jornadas extra que podrían llegar en septiembre responderían a un volumen adicional que Nissan Europa ha asignado a la fábrica de Ávila, en una de las últimas revisiones que han realizado del plan de producción. No obstante, aún no se han fijado fechas para este caso y probablemente se les comunicará a los trabajadores tras las vacaciones de agosto.
Situación compleja
El pasado 16 de junio, se firmó un nuevo convenio colectivo, sin unanimidad sindical, para dos años en la fábrica de Ávila.
El convenio entró en vigor el 1 de julio con efecto retroactivo en algunas medidas al 1 de abril, como las relacionadas con pluses trimestrales que se han visto reducidos o eliminados, según los casos.
El acuerdo se firmó después de que un 57% de los cerca de quinientos trabajadores que tiene la factoría refrendara el pasado 5 de junio el preacuerdo alcanzado, que supondrá, entre otras medidas, la congelación salarial durante dos años y la salida de empleados mediante prejubilaciones -en torno a veinte- para los mayores de 55 años, bajas y traslados voluntarios. Para compensar el «sobrecoste» que suponen las actividades «no fundamentales» para la fábrica, también se ha acordó reducir el precio de las horas extras.