Herrera fija como reto pendiente la internacionalización de los vinos de C. y León ítulo cuerpo 33 para noticias principales 2 líneas
El presidente de la Junta entrega en Ávila los premios Zarcillo.

Herrera y la consejera de Agricultura, con los premiados, ayer, al finalizar el acto en Ávila.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, destacó ayer en Ávila la apuesta por la «calidad» de los vinos de la Comunidad y expresó su certeza de que la «asignatura pendiente» es la internacionalización de los mismos.
En el acto de entrega de los Premios Zarcillo 2015, en Ávila, Herrera consideró la necesidad de «mantener por encima de todo la calidad» de los vinos como única vía para «mejorar en la medida de nuestras posibilidades». De esta forma, espera que los caldos de Castilla y León alcancen pronto el 25 por ciento de toda la cuota del mercado nacional de vinos de calidad, pero advirtió de que este porcentaje baja al 8 por ciento si lo trasladamos al apartado de la exportación. «El futuro del vino lo debemos seguir escribiendo entre todos a través de un acuerdo de fondo que apueste por la calidad», añadió.
También se refirió a los consejos reguladores asegurando que cree en su autonomía y pidiéndoles que «nunca renuncien a la calidad», que «mimen» las variedades autóctonas de uva existentes en Castilla y León.
Datos del sector
Con 19.000 personas ocupadas y unas seiscientas bodegas en la comunidad autónoma, Herrera considera el sector vitivinícola como «uno de los pilares básicos de nuestra actividad productiva». De las 75.000 hectáreas de viñedos censadas en la Comunidad, el 86 por ciento está en zonas acogidas a una marca de calidad y, aunque esta cosecha no ha estado caracterizada por una producción abundante, sí se ha mantenido la calidad. En este sentido, anunció que en 2016 podría ser una realidad la Denominación de Origen de Cebreros, en la provincia de Ávila.
El presidente recordó que los Premios Zarcillo son un «acto de afirmación de que en el sector lo estáis haciendo bien» y, además, se ha convertido con el paso del tiempo -se crearon en 1991- en «uno de los certámenes de mayor prestigio en el mundo del vino».
Las 1.807 muestras recibidas en esta edición, provenientes de 407 bodegas de 20 países distintos, lo sitúan «dentro de los cinco (concursos) más importantes por el volumen de participantes». Del total de 283 reconocimientos entregados en esta edición, Herrera felicitó personalmente a los Gran Zarcillo de Oro, «siete grandes vinos» que ponen de relieve el «esfuerzo» que se está haciendo en las zonas vitivinícolas de Castilla y León (Ribera del Duero, Rueda y Toro) y en otras zonas de España y del mundo. Además de los premiados de la Comunidad, se reconoció a Anselmann Riesling Trockenbeerenauslese, de 2013, de Weingut Werner Anselmann & Anselmann GMBH (Alemania); Freixenet Cuvée D.S., de 2007; Terrai OVG, de 2014, de la Sociedad Cooperativa Vitivinícola de Longares, de la D.O. Cariñena; y Noé, vino de la D.O. Jérez, de Bodegas González Byass.