Pilar del Olmo prevé cerrar el año con un crecimiento económico del 3%
Del Olmo esperar cerrar 2015 en el 3% y Herrera apuesta por la reindustrialización.

Pilar del Olmo y Herrera, ayer, con directivos de Kronospan, en la visita a la fábrica burgalesa.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, confirmó ayer que la economía de la Comunidad ha crecido el 3,4 por ciento en el tercer trimestre de este año, lo que iguala el crecimiento del conjunto de España.
En una visita a la empresa Kronospan en Burgos, que está realizando una inversión de cien millones de euros en un plan de mejora, Herrera marcó la reindustrialización, tras sufrir los efectos de la crisis económica, como el gran objetivo en el horizonte más cercano. En este sentido, afirmó que su intención es que para 2020 el sector industrial llegue a suponer el 20% del peso de la economía de Castilla y León.
La industria manufacturera y los servicios, ambos con un crecimiento interanual del 3,7 por ciento, han provocado los principales crecimientos de la economía de Castilla y León en el tercer trimestre de este año, que es del 3,4 por ciento, cuatro décimas más que el trimestre anterior. Así lo confirmó también ayer desde Valladolid la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, en la presentación de los resultados de la Contabilidad Regional del tercer trimestre, que devuelven a la Comunidad a los niveles de crecimiento de 2007.
En cuanto al crecimiento del empleo, la consejera destacó que aunque han sido siete décimas menos que en el periodo anterior sigue aumentando, en el tercer trimestre un 2,2 por ciento, lo que supone que hay 19.500 puestos de trabajo más en la Comunidad que en 2014, medidos en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo.
Además, destacó el hecho de que haya crecido en todos los sectores, aunque sobre todo en energía, con un 12,1 por ciento; en la construcción, con un 10,4 por ciento; y en agricultura, con un 5,5 por ciento.
En concreto, indicó que se han creado 19.500 puestos de trabajo más que en el mismo trimestre del año anterior, lo que sumado a los datos de la campaña navideña hace pensar que «2015 va a terminar bien». En concreto, en una previsión del 2,9 por ciento, cerca del 3 por ciento, según los datos adelantados ayer por la responsable de la Junta.
Del Olmo precisó que en lo que respecta a la oferta, el sector primario ha registrado un buen resultado y duplica el crecimiento del trimestre anterior, hasta llegar al 2 por ciento, ya que el descenso de la producción agrícola se ha compensado con un mayor incremento de la ganadera.
En cuanto a la industria, la consejera reconoció el mal dato de las ramas energéticas, que decrecieron un 1,8 por ciento en término interanuales, un 0,5 por ciento más de bajada que en el trimestre anterior. Sin embargo, el computo general de la industria es de un crecimiento del 2,5 por ciento, siete décimas menos que el trimestre anterior, gracias al buen comportamiento de las ramas manufactureras, que crecieron el 3,7 por ciento.
Aunque son ocho décimas menos que en el trimestre anterior, la consejera consideró que se trata de tasas de crecimiento «muy buenas» que marcan una tendencia positiva.
Además, destacó que la inversión en bienes de equipo está registrando un crecimiento constante en los nueve primeros meses del año, con un 6 por ciento en el tercer trimestre, lo que indica «un previsible aumento de la producción industrial».
La construcción registró un ligero decrecimiento en el tercer trimestre, aunque se puede hablar casi de estabilidad, dado que ha pasado del 3 al 2,9 por ciento.
Entre los sectores que mejor se han comportado destaca el de servicios, con un crecimiento del 3,7 por ciento, siete décimas más que el trimestre anterior.
El mayor aumento se localizó en los servicios de mercado, que han pasado del 3,3 al 4,1 por ciento, mientras los servicios no de mercado han crecido cuatro décimas más que en el trimestre anterior y han quedado en el 2,4 por ciento. En cuanto a la demanda, el consumo final ha bajado una décima en el tercer trimestre del año, debido al descenso del gasto del sector de administraciones públicas, que se ha compensado casi totalmente por un aumento del consumo final de los hogares, que ha seguido creciendo un 3,4 por ciento.
