Aprobado el decreto para adaptar los funcionarios a las necesidades
La Junta de Castilla y León aprobó ayer un decreto que busca la «acomodación automática» del personal funcionario «a los cambios y a las necesidades de la gestión», aunque garantiza las condiciones laborales vigentes.
El decreto fue aprobado en la reunión del Consejo de Gobierno celebrada ayer, según explicó en la rueda de prensa posterior la portavoz del Ejecutivo, Milagros Marcos, convencida de que esta norma contribuirá a ofrecer a los ciudadanos una prestación de los servicios «más moderna y eficiente».
Esta norma homogeneizará las estructuras y los puestos de trabajo de la Administración de Castilla y León con el objetivo de establecer unos principios de organización comunes que favorezcan una estructura administrativa «más ágil y que ofrezcan un mejor servicio a los ciudadanos», añadió Marcos.
El decreto establece los criterios homogéneos sobre las características de las unidades administrativas en las que se organizan los servicios centrales y periféricos, como elementos de la organización básica de la Administración General de Castilla y León.
Además, regula el catálogo de puestos tipo que contendrá las características de los puestos que pueden crearse y establece las normas sobre elaboración de las relaciones de puestos de trabajo de acuerdo con dicho catálogo.
Sobre la garantía de las condiciones laborales de los funcionarios afectados por esta norma, Marcos remarcó que están garantizadas de forma «absoluta».
Tras la entrada en vigor de este decreto, la Junta tendrá el plazo de un mes para aprobar las órdenes de desarrollo de las estructuras orgánicas de los órganos directivos centrales de las consejerías y en tres meses deberán aprobarse las órdenes de desarrollo de las estructuras orgánicas de las delegaciones territoriales.
Por otro lado, en dos meses desde la entrada en vigor del decreto, se someterá a la Junta de Castilla y León el catálogo de puestos tipo, previa negociación con la representación sindical.