Marlaska lamenta los «techos de cristal» que sufren las mujeres
El magistrado critica que las políticas de corresponsabilidad no consiguen efectos reales.
El vocal del Consejo General del Poder Judicial, Fernando Grande Marlaska. PABLO MARTÍN
efe | segovia
El vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Fernando Grande Marlaska, criticó ayer en Segovia que aún se mantienen «techos de cristal» para la mujer en España y ha citado como ejemplo lo que sucede en la Administración de Justicia.
Durante un encuentro en el Hay Festival de Segovia con las periodistas y escritoras Rosa Montero y Nativel Preciado, donde ha hablado de su reciente libro Ni pena ni miedo , el magistrado ha confesado que no es consciente de que tiene vocación de defender a los débiles, sino que habla de los temas que le preocupan, de forma natural.
Además de los casos de desigualdad, el acoso escolar, el racismo, la xenofobia y el maltrato de los animales son algunos de los temas que también le remueven su conciencia.
Grande Marlaska ha dicho que no entiende lo que ocurre todavía con los paradigmas de los roles de la mujer en la sociedad, «donde existen techos de cristal y, aunque se hacen políticas de corresponsabilidad, no se llevan a la realidad».
En su opinión, en la carrera judicial el 93 por ciento de las solicitudes de reducción de jornada para atender la casa o a familiares lo siguen pidiendo las mujeres, cuando también hay hombres, «lo que significa que el tema de la corresponsabilidad no está superado», ha matizado.
En otro momento de la conversación ha explicado que uno de los momentos valientes de su vida fue no haberse traumatizado con su orientación sexual, aunque ha reconocido que no era feliz: «tenía mucho de introspección, de mucho pensar y preguntarme ¿por qué no puedo tener una vida como el resto de mis amigos?».
Sobre su presencia como juez en el País Vasco ha asegurado que, en plena ola de terrorismo de ETA, era más difícil vivirlo allí que en el resto de España, aunque también hubiera atentados, porque había otro ambiente «y los silencios a los que te veías obligado para ser políticamente correcto». Tras subrayar que la gran parte de la sociedad vasca estaba en contra del terrorismo, ha valorado que terminaran saliendo a la calle para mostrar su rechazo gracias a la organización «Gesto por la paz».
Sobre el hecho de que figurara como objetivo de un atentado terrorista, Grande Marlaska ha relatado que no le gustó pero que tampoco le cayó de improviso, ya que «es como si llevaras 30 años fumando y te detectan cáncer de pulmón».
«Por mi trabajo tenía bastantes boletos para que sucediera, lo viví con normalidad y, al final, con un halo de imprudencia», ha resumido. Aparte de reconocer que en la calle va muy despistado, lo que vincula a la época en que no llevaba gafas porque no le gustaba, a pesar de necesitarlas, el magistrado ha señalado que sólo iba con escolta en la jornada laboral, nunca en fines de semana.