La Audiencia Nacional absuelve a Carrera Sarobe
El etarra es eximido del atentado contra la Guardia Civil de Burgos por falta de pruebas .
Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, ‘Ata’, en el juicio. FERNANDO ALVARADO
efe | madrid
La Audiencia Nacional ha absuelto por falta de pruebas al ex responsable del aparato militar de ETA Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, alias Ata, al no poder acreditar que ordenara al comando Otazua el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos en 2009, que causó 160 heridos.
Ata se enfrentaba a una petición del fiscal de 3.860 años de cárcel y, aunque resultó absuelto, está cumpliendo en Francia, sendas cadenas perpetuas por el asesinato del policía francés Jean-Serge Nérin (considerada la última víctima mortal de ETA) y de dos guardias —Fernando Trapero y Raúl Centeno— en Francia, por lo que será devuelto de forma inmediata.
Fue entregado de forma temporal a España para ser juzgado únicamente por este atentado después de que los miembros del Comando Otazua de ETA —Daniel Pastor, Iñigo Zapirain y Beatriz Etxebarria— fueran condenados a la misma pena que pedía el fiscal para el exjefe etarra.
La sección tercera de lo Penal justifica en su sentencia su absolución en que los informes policiales aportados no permiten probar que en 2009 fuera el jefe militar y en que la declaración incriminatoria de Zapirain tampoco es suficiente para condenarle, ante la existencia de contradicciones y no poder ser corroborada por ningún elemento externo.
Al ser detenido, Zapirain situó a Ata al frente de los comandos, pero cuando declaró como testigo en el juicio aseguró que su declaración policial había sido obtenida «bajo amenaza de causar un mal a su pareja» y compañera de comando, Beatriz Extebarria, y la defensa aportó un informe pericial sobre las circunstancias psicológicas que le llevaron a hacer esa declaración.
En cuanto a la existencia de elementos que permitieran corroborar lo que Zapirain declaró en su día, la Sala dispone únicamente del informe de inteligencia que concluye que el atentado sólo podía ser cometido por orden de la dirección, lo que llevaría a confirmar su versión de que recibieron en Francia la furgoneta para el atentado, apoyado en que en ese país se encontró la troqueladora con la que se hicieron las matrículas falsas.
Sin embargo, ese informe le resulta impreciso a la Sala en el sentido de que solo «establece que cuando es detenido Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, en 2008, pasa a ser jefe de los comandos el acusado. Por tanto entiende que de ese informe no se puede extraer «la división de cometidos» que permita concluir que Ata en 2009 fuera jefe del comando Otazua.
Según la acusación de la Fiscalía, Ata, como jefe del aparato militar de ETA desde 2009 hasta su detención en 2010, «dio orden» al comando Otazua para perpetrar el atentado «suministrándoles información» sobre la casa cuartel.