Zapatero no cree en las fronteras
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero defendió ayer su presencia en el municipio vallisoletano de Villalar de los Comuneros y restó importancia a las críticas que pueda recibir en León, porque «el debate de la identidad frena».
En declaraciones a los periodistas en la plaza Mayor de Villalar, donde se celebraba el Día de Castilla y León, Zapatero ha indicado que «León es una tierra amable, con personalidad propia sin duda alguna», aunque ha reconocido que existe «cierta dialéctica entre León y lo que representa esta fiesta».
Frente a esta situación, Zapatero ha explicado que «siempre» ha enviado «un mensaje de entendimiento, de cercanía», porque en su opinión «no hay fronteras» y las banderas «tienen que estar unidas» porque el «sentimiento es muy común».
«Hay tantos lazos que no deberíamos hacer de eso un debate, el debate de la identidad frena, tenemos que hacer los debates sobre la cohesión social, sobre la despoblación de Castilla y León, sobre el futuro tecnológico y el empleo, sobre los retos de la agricultura», planteó.
Zapatero ha explicado que llevaba «muchos años» sin desplazarse a Villalar y que lo ha hecho por la insistencia del alcalde del municipio, Luis Alonso Laguna. El expresidente dijo que le agradaba «comprobar cómo esta conmemoración y esta fiesta tiene cada vez más vigor y fuerza», convertida en su opinión en un «mosaico de reivindicaciones» y «también de la pluralidad de Castilla y León».
Para Zapatero, el espíritu de los Comuneros representa la convivencia democrática.