Iberdrola y Endesa afrontan divididas el futuro de la central de Garoña
El consejo de administración de Nuclenor se reúne hoy para abordar el camino de la planta.
Vista exterior de la central nuclear de Garoña. DL
José maría CAmarero | Madrid
El consejo de administración de Nuclenor, la propietaria de la central nuclear de Garoña, se reunirá hoy miércoles para tomar una decisión respecto al futuro de la planta. Así está previsto, después de que uno de sus accionistas, Iberdrola, pidiera al otro, Endesa, la reunión para tratar la cuestión. Sin embargo, el distanciamiento que han mostrado públicamente ambas compañías con respecto al negocio nuclear evitará una solución consensuada que opte por el cierre definitivo.
«No habrá sorpresas», anticipan fuentes de Endesa, donde insisten en que cualquier decisión que tome la eléctrica con respecto al parque nuclear en el que participan la realizarán una vez que el Gobierno se pronuncie sobre las condiciones de la reactivación de Garoña, así como de la viabilidad del resto del sector.
Nuclenor ya había apuntado a la inviabilidad de la central por los costes asociados a su reapertura. E incluso el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, recordó esa realidad en su junta de accionistas, al mismo tiempo que pedía a su socio en la planta que desistiera de solicitar el permiso para retomar la actividad. Sin embargo, Endesa no se ha pronunciado en ningún momento al respecto, aunque posiblemente su presidente, Borja Prado, lo haga este mismo miércoles en la junta de accionistas que la eléctrica celebra en Madrid. En esta misma jornada, Iberdrola presentará sus resultados del primer trimestre, después de que su filial estadounidense, Avangrid, publicara este martes sus cuentas, con un beneficio de 239 millones de dólares, un 13% más que en 2016.
Vida útil, a partir de 2019
El consejo de Nuclenor llega apenas dos días después de que Endesa bloqueara la petición que le había hecho su socio industrial en otras dos plantas, las de Almaraz (Cáceres) y Vandellós II (Tarragona), al hilo de la solicitud de prolongación de la vida útil de ambas centrales. Una propuesta que, en el caso de la central extremeña, había sido respaldada por Gas Natural y EDP, los otros accionistas de su sociedad.
La compañía presidida por Sánchez Galán había solicitado en el seno de las dos sociedades que controlan esas instalaciones remitir una petición al Ministerio de Energía para que se retrase el plazo de solicitud de ampliación de su actividad hasta mediados de 2019. De esta forma, las eléctricas no tendrían que pronunciarse en los próximos meses de junio y julio al respecto, como está previsto por la ley, ya que su vida útil vence en 2020.