La Comunidad, reconocida por su industria vitivinícola
Un concurso mundial elige Valladolid para celebrar su 24 edición.
Milagros Marcos, durante la inauguración de la jornada Marketing & Wine Summit. R. GARCÍA
Juan C arlos Pablo | Valladolid
El director general del Concurso Mundial de Bruselas, Baudouin Havaux, reconoce el dinamismo de la industria del vino de Castilla y León y advierte de que, por ello, este certamen celebra esta semana su 24 edición en Valladolid, del 5 al 7 de este mes. Baudouin Havaux, que dirige el certamen después de que lo fundara su padre, editor de una revista belga especializada en el mundo del vino, ha destacado el avance de la industria vitivinícola de Castilla y León en los últimos 20 años
A su juicio, Castilla y León ha sido en este tiempo la comunidad autónoma en la que la industria vinculada al vino ha tenido un mayor desarrollo y un mayor auge. Ha rememorado cómo hace veinte años eran escasas las bodegas de calidad que había en la comunidad, apenas «un puñado» en la denominación de origen Toro y con la excepción de la reconocida internacionalmente Vega Sicilia.
Desconocidos, según él, eran entonces los vinos de El Bierzo, sobre los cuales, ha dicho, que ahora comienzan a ser reconocidos y distinguidos gracias a la variedad «mencía», una cualidad que tiene que ser aprovechada. «Se nota que hay dinamismo y en menos de lo que es una generación se han posicionado muy bien en los mercados internacionales», ha enfatizado Havaux, para quien la comunidad autónoma ha sabido gestionar «muy bien» los fondos procedentes de la UE y propiciar inversiones.
La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta, Milagros Marcos, destacó ayer la importancia del Concurso Mundial de Bruselas para Castilla y León, no solo para los vinos sino también para la producción agroalimentaria.
Milagros Marcos, antes de inaugurar el encuentro de profesionales Marketing & Wine Summit’ se refirió al certamen de vinos Concurso Mundial de Bruselas que ya está teniendo repercusión en las bodegas de Castilla y León con la presencia de los prescriptores, a los que consideró como «embajadores de la comunidad en sus países de origen». El mercado del vino tiene que aprovechar las nuevas tecnologías en su comercialización, pero sin olvidar que es el exponente de una tradición y que lleva aparejado toda una cultura. Esta es una de las ideas que se pusieron de manifiesto en el encuentro Marketing & Wine Summit.