El Presupuesto para 2017 avanza después de rechazar las Cortes las tres enmiendas
La consejera de Economía, Pilar del Olmo presenta unas cuentas que califica de «sólidas», «sociales» e «integradoras».

Del Olmo y Herrera, momentos antes del inicio del debate de ayer. NACHO GALLEGO
Efe | Valladolid
Los proyectos de ley de Presupuestos de Castilla y León y de Medidas Tributarias y Administrativas cubrieron ayer un nuevo trámite parlamentario, tras ser rechazadas con los votos del PP y C’s y la abstención de UPL las enmiendas a la totalidad del PSOE, Podemos y el Grupo Mixto.
El Pleno arrancó con la exposición de la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, quien sostuvo que se trata de unas Cuentas «sólidas», «sociales» e «integradoras», con 10.293,1 millones, 449,5 más que en el 2016, y avanzó su rechazo a las enmiendas de la oposición porque «no ofrecen nada».
Del Olmo subrayó que las cuentas atienden a la sostenibilidad presupuestaria y se centran en las áreas sociales, con especial atención al empleo para dar respuesta a los 171.047 castellanoleoneses que no tienen un puesto de trabajo actualmente.
Los presupuestos de Castilla y León para este ejercicio, que dan continuidad a la prorroga aprobada con anterioridad, ha recibido tres enmiendas a la totalidad por parte del PSOE, Podemos e IU, trámite que superará ya que cuentan con el respaldo de Ciudadanos, según recordó la propia consejera de Economía y Hacienda. Del Olmo incidió en que esas enmiendas «no ofrecen nada a los ciudadanos porque se limitan, como es habitual, a plantear la devolución a las cuentas sin ofrecer un presupuesto alternativo», que a su juicio, «ni tiene ninguno de los grupos» anteriores.
La consejera, que pidió el rechazo a esas enmiendas y trabajar en las enmiendas parciales que mejoren en la medida de lo posible las Cuentas elaboradas por la Junta, recordó que las cuentas se apoyan en unas «estimaciones económicas y en materia de empleo prudentes y factibles».
Algunos detalles
En concreto se prevé un crecimiento del PIB del 2,5%, una tasa de paro del 14,1% —frente al 15,3% actual—, un incremento del empleo del 2,1% —cuantificados en unos 20.000 nuevos puestos de trabajo— y un objetivo de déficit equivalente al 0,6% del PIB. Desde el punto de vista de los ingresos, los presupuestos se sustentan en un mejor comportamiento de la recaudación fiscal, con alzas cercanas al 6% en los impuestos del IRPF y el IVA, como parte de las entregas a cuenta que el Estado transferirá a Castilla y León, por un importe total de 6.101,7 millones, el 3,21 por ciento más que en 2016.
Del Olmo volvió a insistir en que aunque han mejorado los recursos «el actual sistema de financiación es malo» para Castilla y León, ya que «llegan menos ingresos y se pierde peso en el conjunto de los recursos del sistema respecto al anterior modelo». Fiscalmente, la titular de Economía y Hacienda explicó que se «profundiza en un modelo fiscal acorde con las preferencias de los ciudadanos que quieren un sistema fiscal justo y redistributivo, que no ponga en riesgo la prestación de los servicios públicos».
Es más «aplicamos reducciones de impuestos que mejoran la capacidad de gasto e inversión privadas y que, al impulsar la actividad económica y la creación de empleo, se transforman en más recursos públicos», refirió.
Del Olmo destracó que el incremento presupuestario irá destinado en su mayoría a «gasto social», con 6.379 millones para las consejerías de Sanidad, Educación y Familia e Igualdad de Oportunidades, 304,4 millones más que en el 2016; con además 292,7 millones para empleo, y una mejora en cooperación económica local de un 20 %.