Castilla y León ■ Territorios específicos
CC OO y UGT alertan de la «conflictividad» territorial por los planes industriales
Los sindicatos exigen al Gobierno regional que permita su implementación en el Diálogo Social provincial.
Cartel indicador del polígono industrial de Santa María del Páramo.
Los secretarios autonómicos de CCOO y UGT, Vicente Andrés y Faustino Temprano, advirtieron de la «conflictividad» que pueden generar entre las diferentes provincias los planes industriales que impulsa la Junta para territorios específicos. Andrés exigió al Gobierno regional que permita su implementación en el Diálogo Social provincial y criticó la paralización en Ávila y Zamora, cuando ya funcionan en Soria, en las cuencas mineras y en Miranda, y se estudian en Béjar y en Benavente. Por su parte, Temprano abogó por planes sectoriales para evitar que se produzcan enfrentamientos territoriales.
Vicente Andrés expuso que los planes industriales constituyen «una zona de conflicto» con el Gobierno regional, porque Castilla y León cuenta con nueve provincias y «muchas comarcas que requieren una atención específica, con potencialidades específicas». Andrés indicó que desarrollar una política común industrial sólo autonómica «es desaprovechar potecialidades y recursos e implicaciones de la instituciones locales».
Para el dirigente sindical las diputaciones y los ayuntamientos «deben implicarse en el desarrollo económico, en la captación de inversiones, deben fomentar la creación de empresas, y la explotación de nuestros recurso naturales respetando el medio ambiente».
Al respecto, recordó que «son conocedores de la realidad concreta» y constituyen «un necesario complemento». Así, sentenció que la Junta «se está equivocando al no permitir, en forzar el no alcanzar esos acuerdos» y reseñó que si el Ejecutivo «aprieta a las instituciones locales para que no se desarrollen acuerdos, lo consigue porque están dominadas prácticamente todas por el mismo partido».
En este contexto, se preguntó por qué razones la Junta «para el plan de Ávila y el de Zamora». »No lo encontramos sentido. Es desaprovechar oportunidades porque las instituciones locales quieren complementar políticas que se negocian a nivel autonómico», dijo. Vicente Andrés sentenció que «la Junta no permite que se hagan planes industriales de competitividad en el ámbito del Diálogo Social provincial», lo que les parece «un error».
El secretario de CCOO consideró estos programas con los sectoriales «nos son incompatibles», porque «hay políticas verticales sectoriales que hay que desarrollar algunas muy importantes, pero también están las territoriales, y hay que potenciar varias zonas e implicar a las administraciones locales en el desarrollo económico». «Es perfectamente compatible, sino será una pérdida de oportunidades. La Junta debe permitir hacer eso, no en detrimento de nada, porque es un aporte a mayores, económico, de conocimiento y de territorio, no contra algo sino a mayores».
Una apuesta sectorial
Faustino Temprano argumentó, por su parte, que es preciso «definir lo que queremos para nuestra autonomía, si programas territoriales o sectoriales» industriales. En este sentido, advirtió de que «si entramos por territorios se van pegar todos por ser más que el otro» y aseveró que la UE apuesta por programas sectoriales, que pueden afectar a más de un territorio. «Hay que hablar de sectores productivos», dijo.
Temprano remarcó que «no hay que ser excluyentes» con estos planes territoriales, pero demandó a la Junta que «tenga los planteamientos claros, porque no los está teniendo». Al respecto, insistió en que «no se puede entrar en una confrontación de un territorio con otro porque cada uno exigirá lo mejor para su provincia». Además aseguró que Castilla y León es una autonomías que «políticamente va a dos velocidades porque el Gobierno quiere» y hay provincias cada vez más ricas, como Valladolid, Burgos y Palencia; y otras cada vez más pobres, como Zamora, León Ávila y Soria.