Castilla y León
Investigan el ataque abejas a un matrimonio octogenario, con más 2.000 picaduras
La pareja recogía setas en la localidad de San Bartolomé de Pinares

La Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica (SEAIC) ha hecho varias recomendaciones para tratar de disminuir la probabilidad
El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil investiga por qué un enjambre de abejas domésticas atacó el pasado sábado en San Bartolomé de Pinares (Ávila) a un matrimonio octogenario, que recibió mas de 2.000 picaduras, y que está ingresado, con la mujer en estado crítico.
El marido también ha estado ingresado después de que en el centro hospitalario se le contabilizaran hasta 300 picaduras, según ha informado hoy en nota de prensa el Instituto Armado.
A la mujer, que permanece en la UCI en estado crítico, le picaron en torno a 2.000 abejas por todo el cuerpo, ocho de ellas en el interior de las fosas nasales.
Los hechos se produjeron el sábado en esta zona de la provincia de Ávila, próxima a la Comunidad de Madrid, donde el matrimonio fue atacado por un enjambre de abejas domésticas mientras buscaban setas.
Tras el ataque, un ganadero de la zona arriesgó su integridad para auxiliarles sacudiendo una chaqueta, y tras conseguir ayuda sanitaria, pudieron abandonar el lugar de los hechos, y fueron trasladados en sendas ambulancias hasta el hospital Nuestra Señora de Sonsoles, de Ávila, donde ingresaron en estado muy grave. Los dos permanecen ingresados en el centro hospitalario, aunque el estado de la mujer es la que reviste mayor gravedad, al encontrarse en la UCI en estado crítico.
A raíz de estos hechos, la Guardia Civil ha realizado varias recomendaciones a través de la Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica (SEAIC), para tratar de disminuir la probabilidad de sufrir una picadura de abejas o avispas cuando se sale al campo en primavera o verano.
Entre ellas figuran las de no acercarse a panales de abejas ni a nidos de avispas; si una abeja o avispa se posa sobre alguna parte del cuerpo, no es aconsejable intentar matarla ni espantarla; es conveniente evitar la manipulación de alimentos, muy especialmente frutas, al aire