Detienen en Salamanca a uno de los fugitivos más buscados en Europa
El violador en busca y captura vivía en un zulo en casa de su madre.
m. sáiz-pardo | madrid
Esteban Vacas García, de 49 años, era el español más buscado por Europol desde hace dos años. También era el violador más buscado de España. Su captura era una obsesión para las fuerzas de seguridad desde que en mayo de 2006 desapareció de la faz de la tierra poco después de ser condenado a catorce años de cárcel por violar en Salamanca a una niña de 15 años, hija de su pareja sentimental. La Policía nunca pudo notificarle la sentencia.
Pero Esteban Vacas -al que la Policía y la Guardia Civil buscaron durante años por todos los rincones de Castilla y León, por varias comunidades autónomas y por Portugal- no se había marchado lejos. Al menos durante los tres últimos años vivió en Salamanca, en la casa en la que nació, en una zona conocida como los bloques de Nícar, en el barrio de Pizarrales, en la vivienda que actualmente residía su madre. Allí fue detenido el miércoles por la tarde.
El prófugo se había construido bajo la encimera de la cocina una habitáculo, un zulo, con todo lo imprescindible para subsistir durante días. Y allí, según fuentes de la investigación, se ocultaba cuando se creía en peligro. Solo abandonaba la casa -afirman los agentes que le han seguido durante años- en contadísimas ocasiones y solo a altas horas de la madrugada cuando no había nadie por la calle. Vacas fue condenado a 16 años de prisión en 2006 por abusar sexualmente de la hija de su novia «aprovechando su superioridad y el uso de la fuerza y la violencia». El violador, además, amenazó a la menor con matar a su madre y a su hermana si contaba lo sucedido. El prófugo, según fuentes policiales, ingresará de inmediato en prisión para comenzar a cumplir la condena que eludió en su momento.
Las fuerzas de seguridad se habían marcado como objetivo prioritario la captura de Vacas.