Casado cree que el voto útil en provincias con menos escaños beneficia a la Comunidad
El presidente del PP considera que los electores les pedían «grandeza de miras» y evitar «la fractura de España».

El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, en el ciclo informativo ‘Tus candidatos a fondo’. RICARDO ORDÓÑEZ
ical | burgos
El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, afirmó ayer que su apelación al voto útil en provincias que eligen menos escaños beneficia a Castilla y León y aseguró que cualquier propuesta ahora a una coalición de gobierno, como ha planteado Albert Rivera, es «un esfuerzo inútil que conduce a la melancolía», a la vez que lamentó que no se haya podido concentrar los apoyos en su formación, en la que consideró la única alternativa frente a la izquierda.
«Se podía haber llegado a un acuerdo, sin duda, lo hemos hecho con otros tres partidos regionalistas. Hay alguno que ahora habla de Gobierno de coalición, me parece muy bien. Creo que nuestros electores nos pedían grandeza de miras y, nos pedían sobre todo, una única cosa: evitemos la fractura de España y una tercera recesión del PSOE, aunando los esfuerzos del centro derecha frente a Torra, Puigdemont, Sánchez e Iglesias. No ha sido posible y ahora sólo puedo apelar a ese voto unido en torno al PP» en provincias que eligen menos de cuatro escaños, afirmó durante su participación en el ciclo informativo abierto por la Agencia Ical con motivo de las elecciones generales del próximo 28 de abril, que se desarrolló en el Museo de la Evolución Humana de Burgos.
Casado reflexionó sobre que cuando planteó a Ciudadanos presentar candidaturas conjuntas al Senado lo hizo a tenor de las encuestas en las que podían estar por encima en votos pero no en escaños ante la dispersión del voto en provincias pequeñas, en concreto se refirió a 20, entre ellas todas las de Castilla y León, excepto Valladolid, en las que conseguir un parlamentario podía estar más caro.
El líder popular explicó que no es una posición «egoísta o displicente» porque hace más de un mes la planteó en la Junta Directiva ante senadores que se podían jugar el puesto, pero añadió que la «validaron», y fue a partir de ahí cuando tendió la mano a las otros dos formaciones (Ciudadanos y Vox), que «dieron el portazo».
Al respecto, manifestó que con candidaturas conjuntas al Senado con Ciudadanos podían obtener entre 120 o 130 escaños, unos 40 más que los que dan las encuestas con 90 al PP y 10 al partido de Rivera, y recalcó que podían haber negociado como lo han hecho con los partidos regionalistas, entre ellos Foro Asturias.
«Ahora considero que la única alternativa es concentrar los apoyos en el Partido Popular», aseveró, convencido de que hablar de una coalición de gobierno, cuando las listas están presentadas, es un «esfuerzo inútil que conduce a la melancolía», a la vez que remarcó que «si se fractura el voto alternativo de unidad a los comunistas, socialistas e independentistas, no será por culpa del Partido Popular».
En su reflexión, insistió en que el voto en provincias pequeñas el escaño está «más caro» e incluso mencionó como el último representante en Álava podría ir a Bildu. No obstante, manifestó que con esa propuesta no aspiraba a absorber a Ciudadanos y Bildu, sino a considerar que, cuando la derecha va separada, gana la izquierda.
Respecto de las encuestas, subrayó que «nunca son favorables» para el centro derecha y se mostró convencido de que «van a ir a mejor», por ello destacó que realiza una campaña en positivo, en la que además lleva un balance de gestión, aunque le llamen «exótico», que está centrada en el empleo, en la economía con su propuesta de un plan de choque y de competitividad con bajada hasta donde se pueda de los impuestos, la racionalización del sector público y la creación de «una alfombra roja» para que los emprendedores puedan crear su empresa en cinco días.
«Salimos a ganar, no a empatar», sentenció, para recordar la importancia de unas elecciones que se celebran todas juntas en el plazo de un mes y que son, por tanto, para cuatro años. «Aspiro a una mayoría suficiente», defendió, aunque reconoció que, de no ser así y tener que pactar, sería «reproducible» el acuerdo a la andaluza con Ciudadanos y Vox (apoyó la investidura del candidato del PP sin entrar en el Gobierno).
En el foro, moderado por el director de Ical, Luis Miguel Torres, y la delegada de Ical en Burgos, María Luz Martínez, participaron Raúl Briongos, director de Diario de Burgos; Joaquín Sánchez Torné, director de Diario de León; José Ignacio Foces, subdirector de El Norte de Castilla; Alejandra Abad, de Radio Televisión Castilla y León; Jorge Losada, director general de Promecal.
Decretos
El Grupo Popular no votará el próximo miércoles, 3 de abril, en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados la convalidación de cinco reales decretos que aprobó el Ejecutivo de Pedro Sánchez en los consejos de Ministros de los conocidos como viernes sociales, según avanzó ayer el presidente del PP y candidato ‘popular’ a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado.
En ese sentido, el dirigente ‘popular’ argumentó que no se trata de medidas urgentes, sino de promesas electorales, a coste de los bolsillos de los contribuyentes españoles.
Pablo Casado advirtió de que el coste de los denominados ‘viernes sociales’ rondará los 12.000 millones de euros, una cifra que aseguró corresponde con el gasto que supuso para las arcas públicas el ‘Plan E’ de pequeñas obras que puso en marcha el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, y que apuntó, generó el incremento del déficit público.
En ese sentido, en una jornada en la que se ha conocido que el déficit público cerró en el 2,6 por ciento y la economía española avanzó a un ritmo del 2,6 por ciento, Pablo Casado aseguró que Pedro Sánchez «hace casi bueno» a Zapatero. También aprovechó para criticar la Oferta Pública de Empleo (OPE) lanzada por el Gobierno, tras un acuerdo con los sindicatos.