Vallas de olor que impiden el paso
Entre estas medidas están la instalación de vallas de olor, que a través de olores de oso o humanos pretendían ahuyentar de las carreteras a las especies salvajes; capta-faros, puntos reflectante en el suelo, que con los faros de los vehículos generaban una banda de luz que también alejaba a los animales de la circulación, al igual que señalización vertical de los puntos peligrosos de proliferación de animales. Otra de las medidas que se están llevando a cabo es la creación de pasos cinegéticos «en aquellos puntos donde se ha detectado que hay una mayor concentración de accidentes». En los casos de carreteras de nueva creación, a través de pasos subterráneos, y en aquellas ya construidas,se valora entre pasos elevados o subterráneos.