Sordo apela al empresariado para que evite el «esperpento» de CyL
El secretario general de CC OO tilda al Ejecutivo autonómico de «hazmerreír en Europa»
Unai Sordo junto a Vicente Andrés, ayer en la celebración de los 45 años de CC OO. NACHO GALLEGO
El secretario general de CC OO en Castilla y León, Unai Sordo, apeló ayer al empresariado «responsable» de España para que «influya y se pronuncie» con el fin de evitar el «riesgo de involución democrática» que supone la extensión en España del «esperpento» del gobierno de Castilla y León por el «deterioro de la imagen institucional» de la Comunidad desde la entrada de Vox en el Ejecutivo. «El Gobierno de Castilla y León es ahora mismo un hazmerreír en Europa, al que se mira como cuando se va al zoológico a mirar atracciones de gente absolutamente estridente», apuntó Sordo, por lo que apeló tanto al Partido Popular nacional como a los empresarios del país para evitar que «miren para otro lado» ante la posible entrada de Vox en otros gobiernos regionales, tras las elecciones del pasado 28 de mayo, y que supone un «riesgo de involución democrática como España no ha conocido desde la muerte de Franco».
Según Sordo existe un «riesgo» de ruptura en «todas las instituciones sociolaborales del país, que han sido tan útiles para el desarrollo de España», por la entrada en los gobiernos autonómicos de «esta banda de antidemócratas e inútiles», como denominó a los miembros de Vox.
«Nos estamos jugando la modernización de España», sentenció el secretario general de CC OO en Castilla y León, que recordó que ahora el país está en una situación en la que ha recuperado el PIB prepandemia y se acerca a los 21 millones de cotizantes «porque las instancias sociolaborales han funcionado», en relación al Diálogo Social o a la reforma laboral.
Por ello, y para abordar «futuras crisis» o un modelo de transición digital y energético que «está abriendo paso a una posibilidad de reindustrializar España», reiteró su apelación al empresariado «más responsable» para que «se pronuncia e influya, que cuando quiere, vaya si influye», para evitar que dicha transición la gobierne «alguien que es negacionista de la necesidad de hacer esa transición» y que puede evitar, con ello, «una nueva forma de movilidad que abre posibilidades a nuestras empresas de automóviles de generar empleos de calidad e invertir en desarrollo, innovación y tecnología».
«Hacia el siglo XIX»
Porque, para Sordo, esta transición no la puede liderar «alguien que, lo primero que hace cuando llega a un ayuntamiento, es dedicarse a levantar carriles bici». «¿Dónde estamos mirando, al siglo XIX?», se preguntó el secretario general de CC OO, que advirtió de los peligros de «exportar modelos absolutamente antidemocráticos y sectarios» al resto de España. «No es solo una apelación al Partido Popular para que deje fuera de los gobiernos a esta banda, sino que es una apelación al poder económico de nuestro país que aspire a que España no vuelva al atrasismo sino que mire al siglo XXI en las condiciones en que podemos hacerlo, en un momento en que muchas transformaciones que se están haciendo dan una gran oportunidad para nuestro país», concluyó.