Diario de León

Fallece Juan María Uriarte, el obispo que medió entre el Gobierno y ETA

El emérito de San Sebastián y obispo de Zamora entre 1991 y 2000 murió a los 90 años en Bilbao

Juan María Uriarte en una imagen de archivo. JUAN HERRERO

Publicado por
EFE
Bilbao

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El obispo emérito de San Sebastián y obispo de Zamora entre 1991 y 2000, Juan María Uriarte, fallecido este sábado a los 90 años en Bilbao, desempeñó un papel de mediador entre el Gobierno y ETA durante la tregua que mantuvo la organización terrorista entre 1998 y 1999.

Juan María Uriarte nació en Fruniz (Bizkaia) el 7 de junio de 1933. Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas (1963) y en Psicología por la Universidad de Lovaina (1974) era el tercero de una familia de cuatro hermanos.

Fue ordenado sacerdote de la diócesis de Bilbao el 28 de julio de 1957 y su primer cargo dentro del sacerdocio fue como formador del Seminario Menor de Bilbao entre 1957 y 1960.

El 17 de septiembre de 1976 fue nombrado Obispo titular de Marazane y Auxiliar de Bilbao, fue consagrado el 11 de octubre de ese año y desde 1978 fue miembro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidad.

En su homilía del día de la festividad del Corpus de 1980, en junio, condenó el terrorismo y demandó de los grupos políticos e instituciones públicas menos palabras de condena y más movilización de recursos humanos y populares.

Al año siguiente, en septiembre de 1981, volvió a condenar tanto el terrorismo de ETA como las respuestas a esta organización, que -según Uriarte- muchas veces no estaban de acuerdo con el respeto a los derechos humanos, como por ejemplo la tortura.

En dos entrevistas posteriores, en 1981 y 1982, reconoció que hubo eclesiásticos que favorecieron o apoyaron a ETA, pero no la Iglesia.

Otra de sus denuncias tuvo lugar en diciembre de 1984, cuando dijo que organizaciones cercanas a ETA utilizaban habitualmente el tráfico de drogas, y anunció el paso a la acción de los obispos vascos para atajar el problema de la droga.

Pero quizá la más polémica de sus declaraciones tuvo lugar cuando, el 10 de enero de 1991, hizo pública la carta pastoral «Hermanos y amigos de los presos» en la que denunciaba las condiciones de las cárceles que se encontraban «por debajo» de los requisitos exigidos por las leyes.

Además, esta pastoral fue duramente criticada por los sindicatos de la Policía, por el calificativo de presos políticos hacia los miembros encarcelados de ETA.

El 17 de octubre de 1991 fue nombrado obispo de Zamora, en sustitución de Eduardo Poveda, quien había renunciado al cargo por motivos de enfermedad.

En 1993 fue elegido presidente de la Comisión Episcopal del Clero, cargo para el que fue reelegido en 1996.

El 2 de marzo de 1999 fue elegido por la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, vocal.

Oposición a ETA

En su homilía del Corpus en 1980 condenó el terrorismo y pidió a los partidos movilización

Sustitución a Poveda

El 17 de octubre de 1991 fue nombrado obispo de Zamora tras la renuncia de Eduardo Poveda
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