30 años tras las rejas: la decisión final se acerca para el autor del brutal crimen de la enfermera Teresa Rodríguez
El jurado belga delibera la pena de César Arribas tras asesinar a la enfermera vallisoletana con más de 150 puñaladas en 2022 después de su negativa a retomar la relación

Sala donde se juzga el crimen de Teresa Rodríguez, en Bruselas.
La justicia belga se encuentra en la recta final para determinar la condena definitiva de César Arribas, el exguardia civil español que en octubre de 2022 acabó con la vida de la enfermera vallisoletana Teresa Rodríguez Llamazares. La Fiscalía belga ha solicitado este viernes una pena de 30 años de prisión, mientras que la defensa aboga por un máximo de 23 años alegando que una condena superior resultaría desproporcionada.
El jurado popular, compuesto por cuatro mujeres y ocho hombres, se ha retirado a deliberar después de escuchar los argumentos de ambas partes en la última sesión del juicio celebrado en el Palacio de Justicia de Bruselas. Este proceso judicial, que ha captado la atención mediática tanto en España como en Bélgica, podría concluir en las próximas horas con una decisión que pondría fin a casi tres años de espera para la familia de la víctima.
El jueves 23 de mayo de 2025, el mismo jurado ya dictaminó que César Arribas era culpable de asesinato, por lo que ahora solo queda determinar la duración de la pena que deberá cumplir. La Fiscalía fundamenta su petición de 30 años en la extrema gravedad de los hechos cometidos por el acusado, quien asestó más de 150 puñaladas a la joven enfermera después de que esta rechazara retomar su relación sentimental.
Fundamentos de la petición fiscal y posibles atenuantes
Durante la exposición de motivos, la representante del Ministerio Público belga recordó que, según la legislación del país, un condenado a 30 años podría solicitar su libertad condicional tras cumplir la mitad de la condena impuesta. Teniendo en cuenta que César Arribas ya lleva aproximadamente tres años en prisión preventiva, podría solicitar esta medida dentro de unos 12 años. Sin embargo, si la condena fuera inferior a los 30 años solicitados, el exguardia civil podría pedir su liberación tras cumplir tan solo un tercio de la pena total.
La Fiscalía ha reconocido que existen posibles atenuantes como la confesión clara de los hechos por parte del acusado y su ausencia de antecedentes penales previos. No obstante, ha dejado en manos del jurado la valoración sobre el peso que deben tener estos factores frente a la brutalidad del crimen cometido y el posible riesgo de reincidencia.
Por su parte, el abogado que representa a la familia de Teresa Rodríguez ha señalado que, en caso de que el jurado no considere ningún atenuante, la legislación belga contempla la posibilidad de aplicar la pena máxima: la cadena perpetua. Esta circunstancia añade un elemento de incertidumbre a la deliberación que tiene lugar en estos momentos en el Palacio de Justicia de Bruselas.
Los argumentos de la defensa ante la gravedad de los hechos
La defensa de César Arribas ha presentado una estrategia basada en la proporcionalidad de la pena, argumentando que cualquier condena debe cumplir con el triple objetivo de sancionar, expresar reprobación social y permitir la rehabilitación del condenado. En este sentido, los abogados defensores han enfatizado que la pena debe ser "justa, adaptada y proporcional" a las circunstancias del caso.
Durante su alegato final, la defensa ha enumerado hasta nueve posibles atenuantes que, en su opinión, deberían ser considerados por el jurado. Entre estos factores se encuentran el "sincero arrepentimiento" mostrado por César Arribas, sus "esfuerzos por dar la respuesta más completa posible" durante el proceso judicial, su "fragilidad narcisista" como elemento psicológico relevante, su historial limpio de antecedentes penales y el supuesto "bajo riesgo de reincidencia" que presentaría.
Los letrados han argumentado específicamente que imponer una condena superior a la edad que tenía el acusado cuando cometió el crimen resultaría "desmesurado". Por este motivo, han solicitado que la pena máxima no supere los 23 años de prisión, considerando los 30 años solicitados por la Fiscalía como un castigo excesivo que no cumpliría con los principios de justicia proporcional.
El brutal crimen que conmocionó a dos países
Los hechos que han llevado a este juicio se remontan al 27 de octubre de 2022, cuando César Arribas, entonces guardia civil en prácticas, viajó desde España hasta Bruselas con la intención de encontrarse con Teresa Rodríguez Llamazares. La joven enfermera vallisoletana trabajaba en el prestigioso instituto especializado en oncología Jules Bordet de la capital belga, donde había conseguido desarrollar su carrera profesional.
Según quedó probado durante el juicio, el motivo del viaje fue el intento de Arribas de recuperar la relación sentimental que había mantenido con la víctima. Ante la negativa de Teresa a retomar el vínculo, el exguardia civil reaccionó con una violencia extrema, asestándole más de 150 puñaladas que acabaron con su vida en el apartamento que ella ocupaba cerca de la emblemática Grand-Place de Bruselas.
Tras cometer el crimen, César Arribas intentó quitarse la vida lanzándose por la ventana del piso de la víctima. Esta caída le provocó heridas graves que requirieron su hospitalización en la UCI antes de pasar a disposición judicial. Posteriormente, fue expulsado del cuerpo de la Guardia Civil e ingresó en prisión preventiva donde ha permanecido desde entonces a la espera del juicio que ahora llega a su conclusión.
Repercusiones legales y expectativas de la sentencia
El caso ha generado un intenso debate sobre la violencia machista transfronteriza y los mecanismos de cooperación judicial entre España y Bélgica. La decisión del jurado belga no solo determinará el futuro de César Arribas, sino que también establecerá un precedente importante para casos similares de crímenes pasionales con elementos internacionales.
Expertos en derecho penal internacional consultados señalan que la legislación belga suele ser estricta en casos de asesinatos premeditados con elementos de violencia extrema, lo que podría inclinar la balanza hacia una condena cercana a la solicitada por la Fiscalía. Sin embargo, también destacan que el sistema judicial belga otorga un peso considerable a las posibilidades de rehabilitación del condenado.
La familia de Teresa Rodríguez, que ha seguido con atención todo el proceso desde España, espera que la sentencia refleje la gravedad del crimen cometido contra la joven enfermera. Para ellos, según han manifestado a través de su representación legal, cualquier decisión que no contemple una pena ejemplar no haría justicia a la memoria de Teresa ni al sufrimiento causado por su brutal asesinato en octubre de 2022.