La Junta invierte 12 millones para reformar o construir centros de menores
La Comunidad registra cada año unos 1.500 acogimientos niños vulnerables
Isabel Blanco, consejera de Familia.
La Junta de Castilla León ha recibido 15,8 millones de euros procedentes de los fondos europeos Next-Generation EU destinados a actuaciones para la infancia, de los que la mayor parte (76 por ciento), en concreto 12 millones, ha ido a mejorar los centros residenciales propios de la administración autonómica para la protección de menores en situación de desamparo por parte de sus familias o niños y jóvenes acogidos o tutelados.
Entre esos dispositivos, está la Residencia Juvenil José Montero de Valladolid, en la que se han destinado 1,7 millones para la rehabilitación integral de las instalaciones, que ha permitido implantar tres unidades de convivencia (para unas 10 personas) y una de acogida con capacidad para 34 menores. De esta manera, se ha adaptado al nuevo modelo de atención residencial, por lo que cada unidad de convivencia funcionará de manera individual (una de chicos, otra de chicas, y una más para jóvenes de entre 12 y 14 años), con solo un espacio común que es la sala de informática.
También se han beneficiado de los fondos europeos los centros Arturo Duperier de Ávila, Gregorio Santiago de Burgos, Suero de Quiñones de León, el centro actual de Los Molinos de Salamanca y el Zambrana en Valladolid, además de la construcción de nueva planta de una nueva residencia de menores Los Molinos en Salamanca. En la provincia vallisoletana también se ha reformado y mejorado la residencia de protección de menores La Alameda, en Mojados, con una inversión cercana a los 500.000 euros.
La vicepresidenta de la Junta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, apostó ayer, durante la visita a la Residencia José Montero, por que los centros de menores sean «lo más parecido» a los hogares. De ahí, la decisión de crear unidades de convivencia, con un mobiliario que proporciona un ambiente hogareño, moderno y cómodo. En todo caso, dejó claro, según recogió la Agencia Ical, que la prioridad del Ejecutivo autonómico es que los menores puedan vivir y desarrollarse en una familia. El pasado año, se llevaron a cabo 1.491 acogimientos tanto en los 81 centros residenciales y viviendas destinadas a tal fin en Castilla y León como en entornos familiares. De ese número, el 54 por ciento de esos menores está en familias, gracias a la colaboración con Cruz Roja que desarrolla el programa de acogimientos familiares, según Blanco, es el mejor entorno y el medio más natural para el desarrollo de cualquier niño, especialmente los más pequeños. «Nuestro objetivo es seguir potenciando los acogimientos familiares. Sabemos que es difícil por que son estancias temporales por que lo que se pretende es que los menores puedan volver con sus familias biológicas.