El PP pondrá a Vox frente al espejo de sus incongruencias al salir de la Junta
«Tendremos que hacer pedagogía de quién es el que está comprometido con la institucionalidad»

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.
La subida imparable de Vox en las elecciones de Extremadura y de Aragón ha generado inquietud en las filas del PP, que temen que ese ascenso se repita en Castilla y León y pueda superar el 20% de los votos. Además, en esta comunidad ya parten de un suelo electoral más elevado porque en los comicios de febrero de 2022 el partido de Santiago Abascal se disparó de 1 a 13 procuradores en las Cortes, con el 17,64% de los sufragios. Fuentes ‘populares’ aseguran que ni a Vox ni al PP les interesa escenificar ningún tipo de acuerdo antes de las elecciones de CyL, en las que los de Abascal buscan volver a condicionar la gobernabilidad como hace cuatro años. Entonces, ambos partidos firmaron un Gobierno de coalición liderado por Mañueco y con Juan García-Gallardo (Vox) como vicepresidente. Tras la escalada de Vox en Extremadura —pasó de 5 a 11 escaños, con un 17,8%— y en los comicios de Aragón —duplicó diputados al pasar de 7 a 14, un 16,9%—, sectores del PP creen que seguirá su empuje en CyL y pronostican que puede superar el 20% de los votos y «sacar representación en todas las provincias». «Vox va a subir en Castilla y León. Está en una ola», resume un cargo popular, que admite que «se conforma» con que el PP conserve los 31 asientos que logró hace cuatro años (31,4%). «Solo espero que Mañueco repita resultado», añade otro, que cree que tanto el PP como el PSOE tienen una estructura sólida en CyL que puede servir para amortiguar las caídas y que no sean tan bruscas. Pese a que Mañueco asegura que quiere un gobierno en solitario, en las filas del PP dan por hecho que la opción más probable es que tenga que repetir un acuerdo de coalición con Vox, que en esta ocasión presenta a un candidato, Carlos Pollán, que tiene un perfil más institucional —ha presidido las Cortes de CyL esta legislatura— y puede arrebatar votos al PP. En los últimos días, Mañueco ha repetido que quiere que en su campaña se hable de los problemas de los ciudadanos de CyL y que haya «menos ruido y más nueces». Sin embargo, cargos del partido creen que Abascal intentará «nacionalizar» la campaña y poner en la agenda diaria los temas que benefician a Vox como la inmigración o el acuerdo de Mercosur. Las mismas fuentes apuntan a que hay que poner a Vox «frente al espejo» y explicar a la gente que en julio de 2024 decidió salirse de los gobiernos y dejar «tirados a los ciudadanos» por «interés electoral y partidista». «Vox actuó por cálculo político y hay que decirlo», resume a Europa Press una de las personas consultadas. En esa línea apuntó hace unos días públicamente el propio Mañueco: «Tendremos que hacer pedagogía también a lo largo de la campaña electoral, quién es el que está comprometido con la institucionalidad, con el gobierno de Estado y quiénes en un momento determinado, por interés electoral, dejaron los gobiernos». El PP quiere sacar pecho de su «gestión eficaz» estos años en el Gobierno de la Junta frente a la «poca experiencia» y falta de «cuadros preparados» en Vox. En su primer mitin de precampaña, Feijóo presumió el viernes en Salamanca de que el PP concurre a los comicios con «un líder, un equipo y un proyecto». Así, Feijóo presentó a Mañueco como una persona «fiable» que tiene «trazabilidad», algo que ve «clave para un territorio» y «para la gente». «Saber que esta persona no te va a mentir, saber que tiene una trazabilidad y un pasado que se describe en su biografía, que su único objetivo es seguir sirviendo desde el lugar que ha servido».