Diario de León


Los pactos con Vox y la política asaltan el medio siglo de un combativo Villalar

El presidente de la Junta defiende un gobierno «estable» y huye de la polémica den la «prioridad». El Manifiesto de Villalar grita 'No a la guerra' y proclama «democracia frente a la extrema derecha»

Publicado por
ICAL
Villalar De Los Comuneros

Creado:

Actualizado:

Los 50 años de la fiesta de Villalar de los Comuneros (Valladolid) reunieron hoy a unas 20.000 personas en la villa convertida hoy, Día de Castilla y León, en un espacio de reivindicación y lucha por los derechos, las libertades y la democracia. Esta edición volvió a rememorar el espíritu combativo de los líderes de la revuelta de 1521 para lanzar un mensaje por la paz en el mundo y de defensa de los más vulnerables en una tierra de acogida. Pero también fue un día de política.

El presidente en funciones de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, defendió que «van a trabajar para tener un gobierno estable para la próxima legislatura» en la Comunidad, algo que consideró «imprescindible más allá de cualquier consideración o medida puntual». Sobre las negociaciones con Vox y la apuesta de los de Abascal por la «prioridad nacional», introducida en los acuerdos en Extremadura y Aragón, agregó que «hablarán de ese proyecto cuando se concrete y cuando se firme». Lo hizo durante su participación en el acto de entrega de los I Premios de la Música Folk y Tradicional de Castilla y León, en la Casa de Cultura de Villalar de los Comuneros, donde remarcó que «van a trabajar con intensidad, pero con tranquilidad durante los próximos días y semanas para tener un proyecto de futuro para Castilla y León», y dejó claro que es «imprescindible más allá de cualquier consideración o medida puntual», las cuales serán explicadas cuando llegue el momento, apostilló.

No fue el único que habló. El ministro de Transportes Óscar Puente consideró «inaceptable» que Rajoy «no se haya sentado en el banquillo» ni en los casos de corrupció del PP «ni en la Kitchen» y dijo que «con la cuerta paret de la cuarta parte de la cuarta parte» de lo que se atribuye al expresidente del Gobierno «a Pedro Sánchez le habrían sentado en el banquillo».

Patxi López, portavoz socialista en el Congreso, tildó de «inhumano» el pacto de PP y Vox y vio en la desregularización «un salto brutal hacia la desigualdad» además de avisar a los ciudadanos de CyL de los que se les «viene encima» tras los acuerdos de Extremadura y Aragón.

Demetrio Madrid, expresidente socialista de CyL, pidió «cuidar mucho» a Pedro Sánchez. Madrid dijo que era esa «pieza a abatir» como líder internacional.

El líder del PSOE en CyL, Carlos Martínez, sostuvo que Mañueco «no debería pasar la línea roja» de la «priorida nacional» y defendió la migración como la «última de las esperanzas» de la Comunidad. Criticó además a Mañueco por «dar la espalda al pueblo» y generar «desapego entre la sociedad y la Junta».

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, pidió a los ciudadanos que no se dejen engañar por el «simplismo» que en su opinión supone el principio de la «prioridad nacional» incluido en los pactos entre PP y Vox en Extremadura y Aragón. Y los sindicatos UGT y CCOO de Castilla y León han coincidido en alertar sobre el perjuicio que puede generar para esta Comunidad el posible acuerdo de gobierno que negocian PP y Vox, para dar continuidad a lo firmado ya en Extremadura y Aragón, entre críticas al concepto de «prioridad nacional» contra la inmigración.

Además, elo embajador de Cuba en España, Marcelino Medina, ha denunciado el endurecimiento del «bloqueo» de Estados Unidos contra la isla, que se ha traducido en un «cerco petrolero» que ha limitado de forma significativa la llegada de combustible en los últimos meses, y ha reivindicado la «resistencia» del pueblo cubano ante esta situación. Lo hizo durante su participación en la localidad vallisoletana de Villalar de los Comuneros con motivo del Día de Castilla y León, donde ha recogido el Premio Villalar y ha agradecido esta expresión de solidaridad con el pueblo cubano ante el «incremento despiadado» del «bloqueo» contra Cuba por parte de la Administración que lidera Donald Trump.

El 23 de abril, una jornada fría al amanecer pero calurosa en sus horas centrales en esta celebración del 50 aniversario de la fiesta populra de la Comunidad, tuvo su acto culmen en la lectura del Manifiesto de Villalar, firmado por 15 partidos de izquierda, sindicatos y organizaciones junto al Ayuntamiento de Villalar de los Comuneros, que lanzó hoy el «grito» de ‘No a la guerra’, con la petición expresa de frenar el «genocidio» en la franja de Gaza, y proclamó la «democracia» y la «convivencia» frente al «odio» y la «extrema derecha».

Con un «¡Viva Villalar!» terminó la lectura del texto por parte de la actriz vallisoletana María San Miguel en la campa de la villa comunera ante una multitud de personas que acudieron a celebrar este 23 de abril el Día de Castilla y León, cuando se cumplen 50 años de la primera concentración de 1976 que los promotores del manifiesto consideran un «símbolo común» de la Comunidad.

En esta fiesta, que según el texto conserva su «carácter reivindicativo», los firmantes alertaron de las consecuencias que tendrá la «alianza» de PP y Vox ya que auguran que la «ultraderecha» volverá a condicionar las políticas públicas los próximos cuatro años. «Castilla y León vuelve a estar en la casilla de salida tras las elecciones autonómicas del 15 de marzo». pronosticaron que PP y Vox volverán a formar gobierno en la Comunidad, con el «agravante» de que ambos partidos se alinean ahora con quienes promueven «guerras ilegales y suicidas» en Oriente Próximo, creando situaciones humanitarias «terribles y con consecuencia imprevisibles» en todo el mundo.

Se preguntaron de qué lado se situará la «extrema derecha» ante los aranceles y si Castilla y León se mantendrá como «tierra de acogida». Además, reclaman un «mundo mejor, sin guerras ni genocidios» y se comprometen a seguir defendiendo los derechos humanos, la paz y la democracia. Igualmente, avisaron de que la «ultraderecha» volverá a «sembrar el odio» y a destruir lo que se ha construido con «mucho esfuerzo» entre todos, «reavivando discursos de confrontación y violencia», señalando como «enemigos» a los sindicatos de clase, a las mujeres y al feminismo, a las personas inmigrantes y a las personas LGTBI, así como a defensores de la memoria histórica, ecologistas, partidos de izquierdas y demócratas en general.

tracking