Arranca la faraónica estación de trenes de Valladolid que será el emblema del noroeste
Adif aseguró que la construcción de la terminal, anexa al actual edificio de Campo Grande, era “incompatible” con el futuro soterramiento de las vías en la ciudad, debido a que las cimentaciones no permiten construir un túnel subterráneo en esa zona

Máquina de pilotes para la obra de la ampliación de la estación de trenes Campo Grande de Valladolid.
La obra de reforma y ampliación de la estación Valladolid-Campo Grande, con una inversión de 215 millones de euros y un plazo de ejecución de 43 meses, da un paso importante con el inicio de la cimentación para colocar los pilotes que se empotrarán a unos 15 metros de profundidad en el antiguo terreno de la Estación Gourmet.
Desde ayer, según pudo comprobar la Agencia Ical, una gran máquina de la empresa Pilotes Sánchez está instalada en ese espacio, donde irá la nueva terminal en superficie para llevar a cabo los trabajos de cimentación. Una UTE (Unión Temporal de Empresas) subcontrató estas actuaciones de colocar pilotes y micropilotes a la compañía de Guadalajara, especializada en cimentación. Unas labores que consisten en introducir elementos verticales profundos en el suelo para transferir las cargas de la estructura a capas más resistentes.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) optó, tal y como recogió el informe técnico redactado, por la cimentación con pilotes para la nueva estación de trenes de Valladolid para “garantizar la estabilidad y la distribución de carga sobre los andenes y las vías en servicio”.
Adif ya certificó que la construcción de la terminal, anexa al actual edificio de Campo Grande, es “incompatible” con el futuro soterramiento de las vías en la ciudad, debido a que las cimentaciones no permiten construir un túnel subterráneo en esa zona.
En el mismo sentido, se pronunció esta mañana el presidente de la Cámara de Contratistas de Castilla y León, Enrique Pascual, quien aseguró que la obra de la ampliación de trenes en Valladolid no es compatible con el soterramiento del tren. “Habría que modificar la forma de hacer esa obra pero no lo veo muy posible y no lo acabo de entender estando ya adjudicada”, aseveró.
Con motivo de la presentación del balance oficial de licitación pública de 2025 y las previsiones del sector para 2026, Pascual subrayó que, a nivel técnico, el soterramiento de las vías solo sería posible con el derribo de la nueva estación y la construcción de otra. No en vano, recordó que, tal y como recoge el proyecto del Ministerio de Transportes, el diseño de la terminal es “incompatible” con soterrar el tren por que la cimentación de la nueva estación ocupará el espacio por donde debían transcurrir las vías enterradas.
Los trabajos previos al inicio de la construcción de la nueva terminal comenzaron, primero en octubre, con la llegada de los topógrafos para realizar las mediciones sobre el terreno, la instalación de las casetas de obra junto al nuevo túnel de Labradores y Panaderos. En noviembre, le tocó el turno al desmontaje de la catenaria de las vías de servicio de la estación de Valladolid-Campo Grande.
A continuación, en marzo pasado, se llevó a cabo el derribo de la nave que ocupó el espacio Estación Gourmet, con varios locales de hostelería entre 2013 y 2019. Dos retroexcavadoras redujeron a escombro el edificio, un espacio que ahora es donde han comenzado las cimentaciones.
Posteriormente, en mayo, las empresas adjudicatarias del contrato procedieron a tirar las edificaciones anexas a la actual terminal, en la calle Recondo, así como el muro que antes cerraba ese espacio.
Por tanto, en algo menos de cuatro años, Valladolid tendrá una nueva estación con un diseño de ‘peine’ similar al de Madrid-Chamartín, que pretende responder al crecimiento de tráfico y viajeros por el corredor norte-noroeste. Se trata de un nuevo edificio de 7.900 metros cuadrados y cinco vías de alta velocidad, que además buscar reforzar la integración de la terminal y el ferrocarril en la ciudad del Pisuerga.
El contrato, consultado por Ical, comprende la construcción de las diferentes actuaciones que conformarán la nueva gran terminal ferroviaria. Así, el nuevo edificio para viajeros tendrá un “innovador” diseño, si bien también se remodelará y ampliará la zona de vías y andenes y se creará una nueva pasarela peatonal que conecte las calles a ambos lados de la estación. También contempla un aparcamiento subterráneo, la renovación del entorno urbano de la estación y sus accesos, y un edificio de servicios ferroviarios técnico y de oficinas.
El elemento más emblemático del proyecto es el nuevo edificio de viajeros que se construirá en altura, sobre la playa de vías, al norte de los edificios y marquesina actuales. En sus 7.900 metros cuadrado, el doble respecto al actual inmueble, albergará una zona de espera, información, venta de billetes y otros servicios, un área comercial, sala de embarque y acceso a andenes.
El edificio, además, busca ser un referente de sostenibilidad al primar la entrada de luz natural, las energías renovables y soluciones constructivas que reducen los consumos, como la ‘piel exterior’, que lo recubrirá para reducir la exposición al sol o los grandes lucernarios de su cubierta. Además, se caracterizará por tener una escalinata de su fachada principal, que contará con rampas, escaleras mecánicas y ascensores en todos los accesos a la estación, y en la conexión de ésta con los andenes.
‘Edificio-puente’, nexo de la ciudad
Además de su función ferroviaria, la nueva terminal apuesta por la integración y permeabilidad urbana, pues su diseño como edificio-puente sobre las vías, y sus dos fachadas, una a cada lado de ellas, conforman un nexo entre ambos lados de la estación (Plaza Colón y Paseo Farnesio, en el barrio de Delicias), cosiendo así la brecha que genera el ferrocarril”. Además, contará con una pasarela peatonal y ciclista, paralela al edificio de la estación, y al que también dará acceso, que unirá las calles a ambos lados de la terminal, y contará asimismo con rampas mecánicas y ascensores de gran capacidad.
La actuación también comprende remodelar y ampliar la playa de vías y andenes para poder acoger un mayor tráfico de trenes, de forma que contará con cinco vías de ancho estándar (alta velocidad), frente a las tres actuales, y tres para circulaciones convencionales.
Asimismo, Adif AV apuesta por la multimodalidad con la construcción de un nuevo aparcamiento subterráneo, de cuatro plantas (605 plazas), y acceso directo desde el nuevo vestíbulo de la estación, además de conexiones en superficie con transportes de última milla (taxi, bicicletas y otros modos de movilidad sostenible). También dispondrá de una zona de ‘kiss&ride’, esto es, para parada puntual de los vehículos que acuden a dejar o recoger viajeros de la estación.

Máquina de pilotes para la obra de la ampliación de la estación de trenes Campo Grande de Valladolid

Máquina de pilotes para la obra de la ampliación de la estación de trenes Campo Grande de Valladolid
