Las licencias de caza caen por el empobrecimiento cinegético
El empobrecimiento cinegético de Castilla y León está provocando una reducción notable del número de licencias de caza dentro de la comunidad, que este año han disminuido en número de 45.000, aseguró el presidente de la Federación de Burgos y vicepresidente de la regional, Santiago Iturmendi. Un caso atípico es Burgos, la provincia con mayor aprovechamiento cinegético de Castilla y León, donde la reducción ha sido mucho menor y el número de licencias ronda las 18.000, aunque «en buena parte se debe a la presencia de muchos cazadores de otras provincias del norte de España», matizó Iturmendi. Para el vicepresidente de la Federación de Caza de Castilla y León, otra razón que contribuye a que disminuya la solicitud de licencias es la falta de un relevo: «Las generaciones actuales de jóvenes prefieren las actividades urbanas y no hemos sabido inculcarles el gusto por la naturaleza y su aprovechamiento, porque incluso tienden a ver la caza como una agresión y no como una forma de disfrutar de la naturaleza sin dañarla». Añadió que la caza supone también «un importante movimiento económico», ya que mueve 150 millones de euros.