Los padres de alumnos de la comunidad reclaman mayor integración educativa para discapacitados
Los padres de alumnos de centros públicos de enseñanza de Castilla y León reclamaron ayer una mayor integración educativa para los discapacitados. Así se puso de manifiesto en la jornada formativa Diferentes...¿Cómo les llamamos? que se celebra en Aranda de Duero (Burgos) para analizar los problemas de la educación para discapacitados, emigrantes y minorías étnicas. El catedrático de Psicología de la Discapacidad de la Universidad de Salamanca, Miguel Ángel Verdugo, indicó que la integración educativa está al ralentí desde hace unos años, lo que se traduce en recortes de recursos para que los técnicos de apoyo puedan desallorrar los programas, y en una falta de política sistemática de formación del profesorado. Verdugo criticó también la falta de apoyo a la innovación que llegaría a través de la colaboración conjunta de investigadores, familias y profesionales para avanzar en los diferentes aspectos de la integración educativa de las personas discapacitadas. Apeló a las administraciones para que retomen los objetivos de integración y se replanteen todos los programas de apoyo en las escuelas para quienes tienen problemas intelectuales, ya que «todo el mundo habla de integración, pero no hay políticas claras al respecto para que se convierta en una realidad». Por su parte, el director general de Formación Profesional de la Junta de Castilla y León, Marino Arranz, explicó que en la comunidad autónoma, la mayoría de los alumnos discapacitados están integrados dentro de las aulas ordinarias dentro de la estructura educativa, pero puntualizó que los centros de educación especial cumplen sus objetivos porque atienden a escolares que requieren una atención directa y personalizada.