Don Felipe felicita a Villanubla
El Príncipe de Asturias visitó durante toda la mañana de ayer la base aérea de Villanubla, en Valladolid, donde felicitó a sus casi 600 trabajadores por su dedicación y esfuerzo

Algunos de los mecánicos de la base posaron ayer para la foto
El Príncipe de Asturias mostró ayer su agradecimiento a los trabajadores de la base aérea de Villanubla (Valladolid) por «su esfuerzo y dedicación» al Rey y a España. Don Felipe de Borbón realizó estas declaraciones ante todos los miembros del ejército que trabajan en Villanubla, después de conocer la base en un recorrido en el que estuvo acompañado del ministro de Defensa, Federico Trillo; el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; el presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago; el delegado del Gobierno en la Comunidad, Isaías García Monge, y varios mandos del ejército como el jefe del Estado Mayor del Aire, Eduardo González-Gallarza. El Príncipe de Asturias, vestido con el uniforme de gala del Ejército del Aire, llegó puntual a la base aérea vallisoletana en un helicóptero Super Puma. Momentos antes llegó en avión Trillo y en su coche oficial Herrera, Fernández Santiago, García Monge y el alcalde de Villanubla, Félix Velasco, quienes le recibieron en la pista donde Su Alteza Real revisó a la tropa y escuchó desde un podio el himno nacional interpretado por la orquesta de la base. Tras la ceremonia de rendición de honores, el Príncipe Felipe se trasladó al interior de uno de los edificios para mantener una charla con algunos de los pilotos que trabajan en la base aérea, quienes le explicaron el funcionamiento del Ala número 37 y los aviones con los que se trabaja en ella. Después, se fotografió con cerca de una treintena de pilotos y conoció algunos detalles de los Casa 212 Aviocar que se encontraban en el angar y de su mantenimiento. En esta instalación, Su Alteza Real, después de saludar a todos los mecánicos que trabajaban en los Aviocar, pudo conocer que estos aviones tienen una capacidad de carga de 2.000 kilogramos que pueden trasladar a una velocidad de 380 kilómetros por hora. En todo momento, el Príncipe de Asturias se mostró cercano y amigable con todos los trabajadores y con los periodistas que se encontraban en la base, a los que saludó en varias ocasiones y con los que conversó unos minutos durante el vino español que se celebró con todos los componentes de la base aérea. La base aérea Durante su visita, el Príncipe conoció el Ala número 37, que se encuentra en Villanubla desde 1974 y que es una unidad de apoyo al combate que trabaja para apoyar logísticamente a los mandos aéreos del Ejército del Aire, apoyar en la instrucción de otras unidades de Aire y de otros ejércitos, vigilancia aduanera y mantener las líneas regulares programadas. En estos objetivos trabajan 84 oficiales, 134 suboficiales y cerca de 60 pilotos, además de civiles y otro personal que suman en total 598 personas en la base. Tras conocer todos estos detalles, Don Felipe de Borbón observó una exhibición aérea con dos lanzamientos de carga a baja altura y uno por gravedad.