La cocinera y el gerente de la residencia de Paredes de Nava deberán declarar
Las familias de las víctimas mortales de la intoxicación alimentaria detectada en la residencia San Marcos de Paredes de Nava han solicitado que declaren en calidad de testigos ante el Juzgado la cocinera, el gerente del centro residencial y un inspector de Sanidad. Según informaron ayer a Efe fuentes del caso, la petición de la citación ha sido cursada ante el Juzgado con el objetivo de ratificar y aclarar varios aspectos relacionados con el acta que el propio inspector de Sanidad reflejó tras su inspección por los servicios de cocinas el día 3 de octubre, al día siguiente de desencadenarse el brote. Al parecer, el punto segundo del acta puntualiza que tras la oportuna comprobación, el marcador luminoso del exterior de la cámara de conservación de alimentos reflejaba una temperatura de cinco grados, mientras que el del interior marcaba 10 grados centígrados «no calibrados». Ante esta situación, el inspector, tal y como supuestamente dejó constancia en su informe oficial, instó a través de la gerencia del centro a que se «rebajara» la temperatura interior de la cámara hasta los 3 grados centígrados. Por este motivo, la representación de los familiares de cuatro de las seis víctimas mortales personados en las actuaciones quieren que estas tres personas comparezcan como testigos para que verifiquen ante el juez instructor estos datos claves en la investigación.