El objetivo es reducir el coste de esta revisión obligatoria a los propietarios con rentas más bajas
Fomento estudia ayudas para las inspecciones de edificios antiguos
La Junta no descarta esta posibilidad siempre que cuente con la colaboración de los ayuntamientos
La Consejería de Fomento estudia la posibilidad de habilitar ayudas públicas, en colaboración con los ayuntamientos de la comunidad, a aquellos propietarios de viviendas antiguas con menos recursos económicos con el objetivo de que puedan llevar a cabo la preceptiva inspección técnica de los edificios de más de 40 años, según establece el Reglamento de Urbanismo de Castilla y León. El director general de Vivienda de la Junta de Castilla y León, Gerardo Arias, explicó que se trata de una «posibilidad abierta» que se está estudiando con la vista puesta en próximas convocatorias de ayudas, al igual que ya se ha llevado a cabo en otras comunidades autónomas. Sin embargo, Arias insiste en que se trata de una posibilidad que sólo podrá ponerse en marcha si se cuenta con la colaboración de los ayuntamientos. Rentas más bajas «La llamada ITV de los edificios de más de 40 años es una obligación de los propietarios y, subsidiariamente, de los ayuntamientos, por lo que si la Junta decide habilitar ayudas para las clases más desfavorecidas, deberá ser con la cooperación de los ayuntamientos», explicó el director general de Vivienda. Y es que precisamente los propietarios de las viviendas más antiguas y en peor estado de las ciudades suelen ser, en muchos casos, personas mayores y con escasos recursos económicos a los que les resulta difícil cumplir lo establecido en la normativa sobre urbanismo de Castilla y León. Incumplimiento generalizado De hecho, el Reglamento de Urbanismo de Castilla y León, que tiene ya dos años de recorrido, establecía que a 31 de diciembre del pasado año 2005 todos los edificios de más de 40 años debían haberse sometido a la primera revisión exhaustiva sobre su estado, conservación y posibles riesgos, obligación que prácticamente no se ha cumplido en ni uno solo de los inmuebles más antiguos de la comunidad, según reconocen desde la propia Dirección General de Vivienda. Es por ello que varios ayuntamientos de capitales de provincia, entre los que se encuentran el de León y el de Salamanca, están ultimando las correspondientes ordenanzas municipales que regulen este chequeo técnico obligatorio, que deberá repetirse cada diez años. Aunque no existe una estadística oficial, ni a nivel autonómico ni local, que detalle específicamente la edad de cada edificio, se calcula que sólo en la capital leonesa existen unos 3.000 edificios de más de 40 años que en la actualidad tendrían que someterse a esta revisión de manera obligatoria.