La federación de asociaciones, que reúne a 15.000 asociados, recuerda que «son personas»
Las familias de discapacitados piden a las instituciones un mayor esfuerzo
«No sólo queremos medios económicos, sino su inclusión social efectiva en todos los niveles»
La presidenta en Castilla y León de la Federación de Entidades de Familias de Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS), María de los Angeles García, pidió ayer en Valladolid un esfuerzo más a las administraciones e instituciones para propiciar la plena integración social de los discapacitados. «Antes que nada son personas con derechos como el resto. Por eso, no sólo reivindicamos medios económicos sino su inclusión social efectiva en todos los niveles de la Sanidad, Educación, Vivienda y Empleo», explicó García antes de asistir en Valladolid a la apertura de la asamblea anual de FEAPS-Castilla y León. Unas trescientas familias de discapacitados participan en esta reunión donde, al margen de una ponencia marco, los participantes exponen sus juicios y opiniones a través de coloquios e intervenciones en mesas redondas como las que reunirá a afectados procedentes de Andalucía, Navarra y Extremadura. María de los Angeles García reconoció el creciente apoyo de las administraciones durante los últimos años hacia la colectividad que representa, con el reconocimiento de sus derechos y la instauración de servicios que permiten un mayor nivel de desarrollo y de bienestar social de los mismos. No obstante, hasta haber llegado a ese punto, destacó el «empuje de las familias» a través de asociaciones que en algunos casos cuentan con cuarenta años de antigüedad, y que en Castilla y León suman ya 43 con más de 5.000 discapacitados intelectuales y 15.000 asociados en unos trescientos centros donde trabajan 2.200 profesionales. Uno de las principales preocupaciones de las familias de minusválidos psíquicos en Castilla y León, según explicó la presidenta, radica en el envejecimiento de los progenitores o tutores, en gran parte residentes en el medio rural. «A los que tenemos ya una edad avanzada nos preocupa qué pasará con nuestros hijos en un futuro, si estarán bien atendidos. Nosotros asumimos nuestros problemas pero necesitamos saber que detrás están las administraciones para cuando ya no estemos los responsables directos. Eso es un signo de calidad de una sociedad moderna», apuntó la presidenta. Por último, García se hizo eco de uno de los problemas que tienen las familias de una comunidad autónoma como es Castilla y León, con una población envejecida y dispersa en el medio rural, en relación con la carencia de servicios concretos para atender a sus hijos discapacitados. «Esta situación les obliga muchas veces a internarlos en residencias cuando no es lo que quieren» sus allegados, dijo la presidenta de FEAPS. El encuentro, bajo el nombre 'Cada familia un mundo...que evoluciona', combinó una ponencia marco a cargo de la psicoterapeuta, Elena Herrera, y mesas redondas de familias de Zamora, Salamanca y Segovia, que expusieron y debatieron sobre el día a día de las personas con discapacidad.