La fuente de Santa Ana en León vuelve tras 35 años a la polémica, ahora por tirarla
El Ayuntamiento prevé eliminarla para reordenar todo el entorno con un coste de 3,9 M€
UPL critica el plan y exige al gobierno de Diez que mantenga el monumento

Imagen de la fuente de la plaza de Santa Ana.
En mayo de 1991, cuando se inauguró con toda la pompa y el boato, el proyecto también se vendió como una mejora y modernización de la entrada el Camino de Santiago en la ciudad. Pero 35 años más tarde, aquella fuente ornamental de Santa Ana en la que se gastaron cerca de 52 millones de pesetas de la época —312.000 euros al cambio actual—, calificada de obra faraónica por los detractores del entonces alcalde Juan Morano, le molesta al equipo de gobierno del Ayuntamiento de León. Los más de 3.000 metros cuadrados del islote y su entorno, coronado por bloques de granito que simbolizan cada uno a los reyes de León y con un centenar de surtidores por los que salen 2,5 millones de litros de agua por hora, desaparecerán bajo la piqueta para dejar paso a la remodelación completa del nuevo plan urbanístico municipal en el que se gastarán 3,9 millones de euros, cofinanciados con dinero de la UE.
Ahora para quitarla, como entonces para construirla, la intervención promovida por el gobierno de José Antonio Diez comienza a levantar críticas. Si en los años 90 se debió al alto coste, en estos momentos se ajusta a la desaparición del monumento, según cuestiona UPL. No le cuadra a los leonesistas la eliminación de la fuente de Santa Ana, como expuso el portavoz de la formación, Eduardo López Sendino, quien calificó de «incomprensible» la actuación y exigió a los socialistas que modifiquen el proyecto para posibilitar su conservación.
El líder de UPL en el consistorio, donde su abstención ha permitido que Diez saque adelante el presupuesto municipal de este año, insistió en su «total rechazo a la pretensión de destrucción absoluta de la plaza y actual fuente en la plaza de Santa Ana». López Sendino expuso que «no solamente esta fuente es ya una de las fuentes emblemáticas de la ciudad, y más apreciadas por los vecinos», sino que critica que, «dado su buen estado de conservación, se pretenda efectuar algún tipo de gasto que podría perfectamente aprovecharse para otras actuaciones realmente necesarias».
Los leonesistas exigieron a la Concejalía de Desarrollo Urbano que «modifique esta pretensión del plan» para dejar «en su estado actual la fuente ornamental de la plaza de Santa Ana, sin perjuicio de otras actuaciones que mejoren el acceso a la ciudad». No se opone UPL a la «instalación de un mayor arbolado en las calles adyacentes», pero sí que se posicionan en contra de una intervención que supone una «modificación sustancial de la actual plaza». En los planos, el proyecto apuesta por crear una zona ajardinada en el flanco más cercano a la Puentecilla, mientras que concentra el paso de Alcalde Miguel Castaño en el flanco opuesto, con dos carriles en cada sentido, y una glorieta de distribución del tráfico en la intersección con la avenida Europa y Pendón de Baeza.