Los bares y casinos de la comunidad se reparten 16.991 tragaperras
Los castellanos y leoneses aficionados a jugarse sus cuartos en las máquinas tragaperras podrán hacerlo durante el 2007 en 16.991 lugares repartidos por bares, casinos y salones de juego de la Comunidad, algo que no gusta a los ludópatas rehabilitados, quienes creen que se debería limitar su abundancia. Según los datos aportados por la Consejería de Presidencia y Administración Territorial de la Junta de Castilla y León, actualmente funcionan en la Comunidad 16.872 máquinas tragaperras y otras 51 de azar ubicadas en casinos. Además, en la comunidad operan 22 bingos, existen 15.866 bares que tienen alguna máquina tragaperras, hay tres casinos, en León, Salamanca y Valladolid, y otros 91 salones recreativos y de juego tienen actividad. Ante este panorama surge la queja del presidente de la Asociación de Jugadores Patológicos Rehabilitados de Valladolid (Ajupareva), Pedro Sánchez, quien piensa que la proliferación de máquinas tragaperras es un «problema» para ellos, porque suponen «una tentación» para las «más de 80.000 familias que conviven con esta enfermedad», aunque reconoce que se trata de un sector que supone una «fuente de ingresos fabulosa» para las administraciones. En concreto, Castilla y León ingresó 72,3 millones de euros en concepto de tasas asociadas al juego entre enero y septiembre de 2006, el 3,2 por ciento menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. El representante de Ajupareva lamentó también que la Administración autonómica no cuente «nada» con ellos para participar en foros de debate sobre la industria del juego en la Comunidad, ya que podrían aportar la cara negativa que tiene el negocio del azar en la sociedad. Sánchez se refirió sobre todo a que «cada día es más común» encontrar en bares y salas de juego a menores «de 13 ó 14 años» que inician precozmente su relación con las máquinas tragaperras, por lo que demandó una vigilancia más eficaz para impedir su acceso a estos establecimientos. La última Memoria Nacional del Juego detalla que los castellanos y leoneses gastaron en los casinos 54,57 millones de euros en el 2005, 179,81 millones en bingos, 698,84 millones en máquinas tragaperras, 645,05 millones en loterías y quinielas y 655,20 millones en juegos de la Once.