Otra experiencia tratará de evitar nuevos intentos de suicidio entre estos enfermos
Junto a esta novedosa iniciativa, el programa de prevención de recaídas de pacientes que han tenido un intento frustrado de suicidio servirá, además, para describir mejor los patrones clínicos del problema, teniendo en cuenta que, a pesar de la «enorme gravedad y extensión en la población, la vulnerabilidad del problema es notable porque unas pocas intervenciones asistenciales han demostrado ser muy efectivas en la reducción de las tasas», indicaron fuentes de la Consejería. La medida también la desarrollarán como experiencia piloto los profesionales del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. En este caso, los sanitarios utilizarán un protocolo diseñado al efecto por la OMS en un estudio internacional. Aumento de los casos En términos generales, la iniciativa busca prevenir los comportamientos suicidas y, por tanto, el impacto familiar y social de los suicidios consumados que supone «una carga de sufrimiento y de costes de salud y sociosanitarios para la familia de los afectados y la población en general». Más aún, si se tiene en cuenta que la mortalidad por suicidio se incrementó en un 60% en los últimos 45 años, según la OMS. Este aumento se observa tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, hasta el punto de que se sitúa entre las cinco primeras causas de muerte entre hombres y mujeres. Además, en este período, el mayor índice de suicidios ha pasado de registrarse en una población de edad avanzada a un grupo más joven, de entre 35 y 45 años edad.