El consejero de la Junta propone al Gobierno central que cree un fondo para la red Natura 2000
Carriedo exige el reparto de fondos Feader en base a la biodiversidad
«Si se hace en función de la población se perjudica al que más protege el medio», dice
Mariano Torre, director de Medio Ambiente, junto al consejero Carriedo
El consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo exigió ayer al Gobierno central que el reparto de los Fondos Europeos para el Desarrollo Rural (Feader) se realice en función de la biodiversidad de cada autonomía y no por el número de habitantes. «Si la actual propuesta de distribución no se modifica, se daría la paradoja de que la comunidad con más biodiversidad de España, que es Castilla y León, con un 26%, recibiría menos recursos que otras con menos patrimonio natural que atender», precisó. Además, en el marco del nuevo programa «Life Plus», cuya previsión económica asciende a los 21.000 millones de euros para el conjunto de la UE durante su período de vigencia, Fernández Carriedo solicitó la creación, pionera en Europa, de un instrumento objetivo de medida de la biodiversidad. «Si los fondos destinados a medio ambiente se distribuyen con criterios como la población o el PIB se perjudica a aquellas comunidades que han garantizado una mayor defensa de la naturaleza y que disponen de más patrimonio natural», explicó el responsable de Medio Ambiente. Por otra parte, Fernández Carriedo reclamó a la Administración central la defensa de la creación de un fondo específico para la Red Natura 2000, que cuenta con 170 espacios y una superficie de 2,5 millones de hectáreas en Castilla y León, ya que renunciar a él «supone un riesgo para la protección del medio ambiente y para sus mecanismos de financiación». Balance Carlos Fernández Carriedo explicó que Castilla y León ha puesto en marcha 17 programas «Life Naturaleza» en el anterior periodo, iniciado en 1992 y finalizado el pasado 31 de diciembre, con un importe superior a los 10,5 millones de euros y con el objetivo de promover la aplicación de la política comunitaria, según la legislación en materia de medio ambiente. Los programas se dividieron en tres periodos de actuación: «Life 1», de 1992 a 1996 con un importe superior a un millón euros; «Life 2», de 1997 a 2001 con un coste que asciende a los 3,4 millones de euros; y «Life 3», enmarcado de 2002 a 2006 y con una cuantía superior a los seis millones de euros. «Life 1» se centró en acciones de conservación del oso pardo y de su hábitat en la cordillera cantábrica, así como la del águila imperial y la del lince ibérico. El programa «Life 2» puso en marcha siete proyectos: actuaciones para la protección de los quirópteros en zonas de interés comunitario, conservación del hábitat de la avutarda en la Zepa de Villafáfila, actuaciones de mejora del medio en beneficio del águila perdicera y de la cigüeña negra en los Arribes del Duero, conservación del hábitat del Falco Naumanni en la Zepa de Villafáfila, gestión coordinadora de los Ancares de León y restauración de la zona de la de las Riberas de Castronuño. Finalmente, el «Life 3» puso en marcha otras siete actuaciones: conservación del visón europeo en Burgos y Soria, del águila perdicera en Burgos, del carricerín cejudo en la Zepa de La Nava, conservación del mejillón de Zamora, mejora del Parque Natural Hoces del Duratón, coexistencia entre grandes carnívoros y restauración de humedales en el Canal de Castilla. «Castilla y León, con un 26%, recibiría menos recursos que otras con menos patrimonio» FERNÁNDEZ CARRIEDO Consejero de Medio Ambiente