Recuerda que Caja España y Caja Duero nacieron de sendos procesos de fusión entre entidades
La Junta da por hecho que las cajas acatarán el proceso de integración
El portavoz del ejecutivo exige rapidez en sus negociaciones a las entidades de ahorro
Juárez, en una de las nuevas pantallas instaladas en la sala de prensa
valladolid
Deben ser los únicos que, a estas alturas, ven el cielo despejado sobre la integración de las cajas de ahorro de la comunidad. La Junta de Castilla y León está «convencida» de que el proceso saldrá finalmente adelante, aunque el resto de implicados no las tengan todas consigo.
Las protestas ciudadanas y las continuas manifestaciones de las propias cajas hacen que cada día esté más lejos el final del proceso. Sin embargo, desde el gobierno autonómico se insiste en que está todo controlado. Las «chinitas» a las que continuamente hace referencia el portavoz José Antonio de Santiago Juárez cada vez son más numerosas, aunque siguen sin tener importancia para la Junta que, a día de hoy, «no se plantea un no a la integración».
El ejecutivo no tiene un plan B, una segunda opción a la que echar mano en caso de que el músculo financiero tenga a bien seguir trabajando por separado. De hecho, el portavoz advirtió que el proceso se resolverá a favor del modelo planteado por gobierno y oposición «sí o sí», un plan que, repitió, viene avalado por el visto bueno del Banco de España.
La rotundidad de las palabras del consejero de Presidencia se basan en la necesidad de tener un sistema financiero «más potente y competitivo», algo que se lograría, según la Junta, tras culminar el proceso de integración financiero. «Ninguna caja se ha negado a tener un nuevo modelo más potente», puntualizó el portavoz, quien afirmó que finalmente «se verá la luz, aunque no hay ningún túnel».
Las dos cajas, de una fusión
Y todo ello a pesar de que las únicas reacciones de la sociedad castellana y leonesa, la misma que según Juan Vicente Herrera clamaba por la integración, han sido para mal; León y Burgos ya han alzado su voz contra el proceso, aunque es algo que tampoco le cuadra mucho a De Santiago: «No entiendo que ahora se rasguen las vestiduras cuando las dos cajas más importantes de la comunidad, Caja Españao y Caja Duero, nacieron de fusiones llevadas a cabo hace 20 años», Además, recordó que, al igual que ahora, el proceso fue costoso y también suscitó polémica, aunque finalmente se llevaron a cabo con éxito.
Pero, por si acaso, hay que seguir guardando las formas; De Santiago Juárez se desmarcó de cualquier actitud «intervencionista» de la Junta que pudiera influir en los tiempos marcados desde las entidades. La decisión es ahora de las propias cajas, como no podía ser de otra manera: «es su responsabilidad, ellos sabrán lo que tienen que hacer», dijo en tono paternalista el portavoz de la Junta.
Sin embargo, el consejero sí reclamó premura a los responsables de las cajas de ahorro de la comunidad. «Con la que está cayendo», la urgencia de resolver el proceso es mayor que nunca; parece que la crisis se quedará una buena temporada en Castilla y León y la Junta ve en la reforma del sistema financiero una receta más para combatir los efectos de la inesperada visita. «Hay que trabajar más rápidamente, ahora ya es urgente», señaló De Santiago Juárez, unas palabras que chocan con la tranquilidad que debería rodear a un proceso tan importante para la economía castellana y leonesa.