El gobierno autonómico prepara en Viana do Castelo la próxima cumbre hispanolusa
La rebaja en los impuestos lusos preocupa al presidente de la Junta
Herrera alerta de la caída de las inversiones en la autonomía por el estímulo de Portugal
Herrera, en el centro de la foto, ayer en Viana do Castelo
efe | viana do castelo
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, se ha mostrado preocupado hoy en Viana Do Castelo (Portugal) por la repercusión en Castilla y León de la decisión del Gobierno portugués de rebajar su impuesto de sociedades. En una reunión preparatoria de la que ambos países celebrarán el 22 de enero en Zamora, el presidente de la Junta ha reclamado la puesta a disposición de suelo empresarial barato y con pagos aplazados hasta 20 años para los emprendedores que decidan ubicarse en zonas fronterizas españolas. Asimismo, ha solicitado que las iniciativas que opten por ubicarse en España y cerca del límite con Portugal obtengan mayores porcentajes de ayudas públicas, ha informado la Junta de Castilla y León. El presidente de la Junta, que ha formado parte de la delegación española en esta reunión preparatoria, presidida por los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países, Miguel ángel Moratinos y Luis Amado, también ha demandado que se mejoren las comunicaciones y las infraestructuras fundamentales en los territorios limítrofes.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha destacado el valor estratégico de las relaciones de colaboración con el país vecino y ha pedido que no sólo sea «vecino» sino «socio» de España. Juan Vicente Herrera ha defendido que el Gobierno de España refuerce las políticas de cooperación que tienen como objetivo la mejora de la calidad de vida de los habitantes en las zonas fronterizas, dentro de lo que se conoce como cooperación de proximidad, ha informado la Junta. El planteamiento realizado por el presidente castellano y leonés se enmarca en el «frente común» asumido por las otras tres comunidades autónomas que también comparten frontera con Portugal: Galicia, Extremadura y Andalucía, representadas en la reunión de hoy. Ese «frente común» persigue el impulso necesario para que el Gobierno central establezca el marco legal que permita conseguir una cooperación sanitaria adecuada, de modo que los habitantes de las zonas fronterizas reciban las prestaciones de la forma más eficiente y cómoda posible, una línea de trabajo que, según entiende la Junta de Castilla y León, debe extenderse al resto de servicios esenciales. También ha pedido que el Gobierno de España se implique en el diseño de un acuerdo con el Gobierno portugués que regule los espacios naturales fronterizos y compartidos entre los dos países, desde el máximo respeto al medio natural pero con el mayor aprovechamiento de los mismos para que quienes viven en ellos puedan desarrollar proyectos económicos y sociales viables. Las delegaciones española y portuguesa han coincidido en la necesidad de reforzar la cooperación transfronteriza en la próxima cumbre bilateral de Zamora y han celebrado la buena marcha de las relaciones entre ambos países. Moratinos ha asegurado que la cumbre coincidirá con «un momento de incertidumbre e inquietud por la crisis económica y financiera que afecta a Europa y al mundo». Añadió que España y Portugal quieren «aunar sus esfuerzos» con el objetivo de desarrollar «la creatividad y la voluntad política para avanzar conjuntamente ante los desafíos y resto del siglo XXI». Moratinos afirmó que «ya no hay frontera entre Portugal y España» sino «proximidad, intimidad y voluntad de trabajar conjuntamente creando polos de desarrollo,investigación e innovación». Apuntó que los proyectos que llevan a cabo ambos países pretender reforzar no solo los lazos económicos, sino también «la cohesión social», y destacó que entre los planes figuran la creación de «centros que movilicen» recursos de ambos lados y «acerquen a los ciudadanos». Moratinos recordó que se inauguró un centro dedicado a la investigación y desarrollo.