Reclama a Sanidad un «trato digno» para su hija después de cinco años sin recibir un diagnóstico claro
valladolid
Pocas opciones le quedan ya a Pilar después de haber pasado sus últimos cinco años de vida viendo deteriorarse poco a poco la salud de su hija. Con 25 años y 44 kilos de peso, han deambulado por buena varios centros médicos, públicos y privados, sin recibir diagnóstico alguno a cambio. Urología, medicina interna, ginecología... cualquier especialidad consultada ha sido igual de ineficaz, y esta joven vallisoletana aún espera saber qué tiene y cómo tratarlo.
El primer parte médico tiene fecha del 22 de enero de 2004; la joven sufría dolores intensos, que áun padece. Entonces no fueron capaces de determinar su origen, y hasta ahora los médicos sólo han dado palos de ciego. «Sólo quiero que me digan qué tiene mi hija y qué debo hacer», explica Pilar desesperada, mientras contempla los dieciséis partes de urgencia que ha acumulado en este tiempo. «Durante años se han limitado a ponerle suero, calmarle el dolor y mandarla a casa». Desde entonces, varios diagnósticos erróneos y medicaciones diversas no han sido capaces de paliar el dolor de la joven. Parte de la impotencia que siente Pilar deriva de la falta de compromiso de los médicos que han atendido a su hija, que no tienen en cuenta las opiniones recabadas en otras consultas y que optan por realizar un diagnóstico nuevo. De hecho, la hija de Pilar fue atendida en un centro privado de Plasencia, donde vieron que tenía una lámina de líquido en la fosa ilíaca; esta opinión, sin embargo, no fue tenida en cuenta una vez de vuelta en Valladolid.
Pilar se muestra convencida de que su caso necesita más pruebas, mientras su hija «se retuerce de dolor». Una joven de 25 años que no puede hacer planes «porque no sabe cómo se encontrará mañana». El último capítulo del calvario de esta familia se escribió en una misiva con destino a la consejería de Sanidad; Francisco Javier Álvarez Guisasola parece la última esperanza de Pilar, que a través del Defensor del Paciente, espera que pueda tomar cartas en el asunto. Desde la asociación piden su traslado a otro centro de Castilla y León o de otra comunidad donde puedan diagnosticar y tratar a la joven.