Rajoy defiende la continuidad de todas las centrales nucleares del país
En su visita a Garoña, el líder del PP se apoya en el Consejo de Seguridad Nuclear para avalar el futuro de las instalaciones y califica de caprichoso a Zapatero
Mariano Rajoy visitó ayer la central nuclear de Garoña para apoyar su continuidad.
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, condicionó ayer el Pacto por la Energía a la continuidad de la central nuclear de Santa María, ubicada en el Valle de Tobalina (Burgos). Así, mantuvo que defenderá que la instalación no se cierre por el mero hecho de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «haya tomado una decisión en contra de todos, absolutamente caprichosa y lesiva para los intereses de los españoles».
Rajoy, quien ayer visitó la central, reiteró su compromiso de mantener abiertas todas las centrales nucleares mientras el Consejo de Seguridad Nuclear lo considere oportuno. «España tiene un problema muy importante con una gran dependencia del exterior al comprar gas y carbón y, aunque hay algunas energías propias, no llegan en ningún caso», dijo, para insistir en que España carece de una política energética y menos, apostilló, en el sector eléctrico.
La apuesta por las energías renovables «es una apuesta más de boquilla que real porque ni se habla con el sector, ni con las comunidades autónomas, y la legislación se modifica todos los días provocando incertidumbres, una característica fundamental de la forma de actuar de Rodríguez Zapatero», denunció.
En este punto insistió en que la «inseguridad e incertidumbre» deriva, entre otros motivos, «porque el carbón está parado desde hace varios meses, se pretende cerrar las centrales nucleares aunque dispongan de todos los informes favorables por parte del CSN sin generar alternativa ninguna, y porque se combina con la entrada de empresas públicas extranjeras ampliamente endeudadas en un sector que paga sus planes de inversión», explicó. «Esta es la consecuencia de no hacer nada durante cinco años», recalcó.
Rajoy señaló que la única razón por la que la planta atómica de Santa María de Garoña se cerrará es un «prejuicio ideológico rancio y antiguo» de Rodríguez Zapatero. «Con el Partido Popular en el Gobierno Garoña no se va a cerrar, y por tanto se mantendrán los puestos de trabajo y el modelo de vida existente», sentenció.
Según indicó el líder de los «populares», tras mantener una reunión con los alcaldes de los municipios afectados por el cierre de la planta, «Garoña no se cierra ni por razones de seguridad, ni económicas, ni medioambientales, ni de dependencia energética».
Altos costes. Explicó que el CSN avala la continuidad de la planta hasta el 2019 «ya que la seguridad está garantizada» y añadió que el cierre de la planta supondrá la sustitución de esta energía por otra con el consiguiente costo de 1.600 millones de euros. Asimismo, puntualizó que no existen razones medioambientales.