El «indie» de culto del grupo Niño y Pistola llega esta noche a León
Presentan las canciones de uno de sus heterónimos: Arthur and The Writers

Arthur and The Writers es otra de las «caras» del activo grupo gallego Niño y Pistola.
Niño y Pistola, la banda de Manolito Portolés, llega a León (hoy en el pub La Galocha, a partir de las 23.00 horas con entrada gratuita) desde Bayona, su tierra de nacimiento, con Nigrán como sede de ensayos, para presentar su último disco-experimento: las canciones de Arthur and The Writers, un invento a caballo entre el folk eléctrico y el artefacto pseudoliterario con letras en inglés.
Arthur and The Writers, en realidad, hay que tomárselo como un cambio de personalidad al más puro estilo teatral. Los artistas suben al escenario y actúan, esto es, dejan de ser ellos mismos. Y desde ese momento ya no son el citado Manolito, Raúl Diz, Álvaro Álvarez ni Quique Esmerode, sino que serán Peter, Ignatius, Herbert, Lucio y uno más que se ve que dejó el grupo: Martin. Ah! Y Arthur es un viejo amigo, que ya no está entre ellos ni nosotros y que se merece un homenaje-¦
Lo bueno de este asunto es que no es un no saber qué hacer, sino al contrario. A partir del juego, que lanzaron como buenos gallegos el martes de carnaval, les ha quedado un más que digno trabajo con grandes canciones. Temas que circulan por las carreteras de Neil Young, The Jayhwaks, la Creedence Clearwater Revival o sus, de cabecera, Crosby, Nash and Young, Stills o de The Byrds. En definitiva, buen gusto e indie de culto en manos de un grupo de expertos a medio camino entre la playa atlántica y la lluvia de Santiago.
Niño y Pistola son una buena representación de los últimos grupos de la década. Y no son como el anuncio. Duran y se reinventan porque dentro de su cajita hay música y cuerda para rato. A León llegan con los deberes de años muy bien hechos. Con desengaños discográficos incluidos. Con la sapiencia de que en el hazlo tú mismo puede estar su autovía del Noroeste al centro. Con nostalgia de los resucitados vinilos y de los tiempos en los que los discos eran para escucharlos de arriba a abajo.
Coger el hilo argumental de Arthur and The Writers es sumergirse en un disco, hoy en directo, que él solito volverá al equipo de música de quien lo compre. Porque hay un ejercicio de estilo tan reconocible como sorprendente en el que las canciones justifican el juego de que Niño y Pistola hayan decidido por un tiempo no ser ellos mismos. Algo saludable.