Llega hoy a Cuatro «Malas pulgas», el «encantador de perros» español
Borja Caponni presenta un nuevo programa en el que enseña a perros y dueños a comportarse; «el 99% de las veces, la culpa es de los propietarios», dice el experto 1397124194

Borja Caponni, conductor del espacio, junto a dos «protagonistas» del mismo.
«Borja es un mago». Esa es la contestación que recibía David Fernández, productor de Bocaboca, cuando buscaba un experto en conducta animal. Todos los especialistas tardaban semanas en reeducar a un perro. Pero Borja Caponni tiene el don de hacerlo en menos diez minutos. «Con el caso más peliagudo he tardado tres días», confesó el protagonista de Malas pulgas , el nuevo programa de coach que Cuatro estrena hoy a las 21.30 horas.
En la línea del Encantador de perros , que también ofrece la cadena privada, el espacio pretende enseñar tanto a los perros como a sus amos a comportarse. «El 99% de las veces, la culpa es de los dueños», afirmó con desparpajo Caponni, que nunca antes había hecho televisión.
El programa, destinado para toda la familia, va a ser «un bien social» porque todavía hay muchos perros que acaban abandonados o sacrificados. «También hay mucha gente que vive estresada con un perro intoxicado por los problemas humanos», indicó el experto, que se quejó del excesivo antropomorfismo de los dueños. «Los perros no tienen la culpa. Siempre es del dueño. Si un niño de 6 años tira una piedra a una ventana y la madre se ríe, ya sabemos lo que va a pasar. Con los animales es lo mismo», insistió el conductor de Malas pulgas .
Todo tipo de casos. Durante los programas, Caponni enseñará a los telespectadores todo tipo de casos, al estilo del famoso Encantador de perros conducido por César Millán en la televisión estadounidense y que también emite Cuatro. «Es un maestro. Todos sus perros saben que él es el macho alfa y todos le miran con devoción», comentó el experto español, que considera «fundamental» el paseo en las terapias. Una de las pacientes es Lucy Moonwalk . Es una perrita que se bloquea con los suelos de parquet. Se queda petrificada hasta que se decide a pasar de una habitación a otra, todo un dilema. También tiene otras manías, como pasar marcha atrás por el quicio de las puertas. En realidad, prefiere quedarse tumbado en las alfombras y pisar el suelo lo menos posible.
Luego se encuentran Nubia y Cloe , dos perras que no soportan que sus dueños se marchen de casa. La primera sufre un gran trastorno de ansiedad por separación e incluso estuvo a punto de provocar un accidente. Se subió a la encimera y encendió la vitrocerámica. Cloe , en cambio, es una loba con piel de cordero. «Estos problemas se deben a que todos los perros tiene en su ADN las figuras del dominante y del seguidor», apuntó Caponni. El experto indicó que en estos casos el principal problema es que los dueños demuestran debilidad ante los perros. Les hacen monerías, los miman y los tienen consentidos. Pero luego se tiene que ir a trabajar: «El perro no entiende por qué el seguidor va de caza, cuando tiene que ir el dominante que es él para traer la pieza a la manada. Por eso se enfadan».