Entrevista
«Dirigir en León es volver a casa»
Carlos Álvarez.
Aunque le nacieron en Vivero, (Lugo) toda su familia es leonesa y reside en esta ciudad. La infancia de César Álvarez, como hijo de funcionario, la pasó en continuo traslado entre León, donde llega con dos meses, luego Madrid y por último Asturias donde se gradúa en clarinete y empieza dirección de orquesta con Benito Lauret hasta su partida para Moscú con veinte años; bajo el brazo una beca del ayuntamiento de Pola de Siero y un sinfín de ilusiones. Director titular de la Orquesta Sinfónica de Tomsk (Rusia) y de la Joven Orquesta de la Región de Murcia, esta noche en el Auditorio César Álvarez se pondrá al frente de la Orquesta Filarmonía de Madrid para dirigir El lago de los cisnes, de Tchaikowsky.
-¿Cómo llega a la música, por antecedentes familiares o por vocación?
-Antecedentes directos como músicos profesionales no tengo en la familia. Llego a la música por vocación, fomentada por el amor a la música que mis padres supieron trasmitirnos. Mihermana Eva es flautista en la Orquesta de RTVE.
-Su formación comenzó en España y continuó en Rusia, ¿Qué profesores le han dejado mayor huella?
-Mi formación como director de orquesta en España corre a cargo de uno de los grandes directores que ha dado este país, Benito Lauret. Fueron años muy intensos. que me marcaron. Mi formación en Rusia fue con uno de los más prestigiosos directores, Dimitri Kitaenko y en el conservatorio de referencia, el Tchaikovsky de Moscú.
-¿Qué diferencias hay entre la formación musical rusa y la española?
-La especialización desde edades muy tempranas. Esto hace que niños con 8 años tengan muy claro que su futuro va a estar ligado a un instrumento y que tengan todo el tiempo del mundo para formarse con paciencia y buena ciencia.
-¿Qué significa dirigir en el Auditorio después de tantos años de no vivir en León?
-Es un sentimiento muy especial, que me hace sentir que vuelvo a casa. León tiene un Auditorio con unos medios formidables, además de un público que sabe diferenciar las propuestas interesantes.
-Comenzó estudiando clarinete pero lo cambió por la batuta, ¿por qué?
-Siendo aún estudiante de clarinete comencé mi formación como director coral. Tuve la gran suerte de poder formarme durante cinco años en los Cursos Internacionales de Dirección Coral de Lleida, donde trabajé con uno de los grandes maestros de la dirección coral, Laszlo Heltay. Aunque en mí ya había inquietudes por la dirección orquestal, fue el maestro Heltay quien me convenció de que podía y debía dedicarme a la dirección de orquesta.
-Entre las orquestas que ha dirigido la nacional rusa es de las más importantes, ¿cómo llegó a ella?
-Mantengo una estrecha relación personal desde hace mas de diez años con su concertino, el prestigioso violinista Alexei Bruni y con su director Mikhail Pletnev. Hemos colaborado juntos en numerosos programas sinfónicos. Ponerme al frente de dicha orquesta surgió de manera espontanea y lógica. En la actualidad seguimos colaborando con varios proyectos.
-¿Por qué volvió a España?
-En 1977 acabando mis estudios en Moscú me llaman de la Consejería de Cultura de Murcia para que dirija esta orquesta. Supuso un reto, que es la orquesta joven más antigua de España. Me propuse modernizar el funcionamiento y sobre todo, hacer valer todos mis contactos con grandes músicos para que pudieran trabajar con los alumnos. pertenecientes al proyecto. Numerosos alumnos ocupan puestos muy importantes en orquestas españolas y europeas. La última alegría ha sido que el viola Joaquín Riquelme entró en la Filarmónica de Berlín.
-¿Qué admira más de un director?
-Lo difícil es conseguir el máximo de cada uno de los músicos de la orquesta. Cuando una orquesta que nunca te ha llamado la atención consigue hacer algo diferente, eso, para mí, es admirable.
-¿Qué le pide a una orquesta?
-Intento que los músicos se sientan involucrados haciendo música conmigo. Si los consigo a la hora de interpretar ante el público es cuando suceden cosas. Esa magia hace que todos (director, músicos y público) sientan un bienestar fantástico al finalizar el concierto.
-En China perdieron los decorados de «Romeo y Julieta», por lo que han cambiado por «El lago de los cisnes», con orquesta en directo, ¿hemos ganado?
-Es muy difícil definir obras de este calibre como mejores o peores. El lago de los cisnes es hablar de la obra culmen del genero. Es el ballet más interpretado y grabado de todos los tiempos-¦
-¿A qué nivel está la enseñanza musical en España? ¿Qué cambios habría que hacer para alcanzar niveles aceptables?
-He sido profesor de Dirección de Orquesta durante seis años en el Conservatorio Superior de Música de Murcia, lo que me ha hecho reencontrarme con la enseñanza en España. Habría que crear un sistema que permitiese especializarse a los músicos desde edades tempranas, por supuesto sin descuidar la formación general, pero dando prioridad total a la música en este caso. Creo que esto unido al mismo concepto pero en las últimas etapas de la formación estoy seguro que cambiaría totalmente el panorama actual.
-¿Qué tipos repertorios prefiere dirigir?
-Me siento muy cómodo con el gran repertorio sinfónico, destacando el último romanticismo y los grandes sinfonistas del siglo XX, sobre todo Shostakovich.
-¿Qué directores admira más de la historia y por qué?
-Es difícil quedarme con uno, pero me fascina la magia y energía que trasmite Gergiev, la plasticidad de Abbado, la música de Fedoseev, la elegancia de Kitaenko-¦
-¿Qué proyectos tiene?
-Una larga gira de conciertos en noviembre con la Filarmónica de Tomsk por España con un programa radicalmente distinto a lo habitual y que espero llegue a León, se trata de Queen Symphonic Rhapsody, dos horas y media con los temas más populares de Queen con orquesta sinfónica, banda de rock y dos cantantes de fama internacional. Durante diciembre una gira por China con el Ballet Clásico de Moscú con Romeo, Cenicienta y Cascanueces.