Crítica | marcelino cuevas
Arte optimista para la crisis
Carmen Sopeña y Fernando Rey presentan sus trabajos en Arte Lancia
Carmen Sopeña y Fernando Rey ante algunas de sus obras.
El arte es tan variado como sorprendente, sus intérpretes pueden disfrutar compitiendo en un mundo sesudo e intelectual, o se pueden permitir la transmisión sus emociones a través de unas obras lúdicas, que comuniquen optimismo a los espectadores. Esto sucede con los grabados, pinturas y esculturas que Fernando Rey Wonenburger y Carmen Sopeña presentan en su exposición, Y nuestro movimiento, que estos días puede verse en la galería Arte Lancia.
Carmen Sopeña es asturiana, vive en La Coruña y tiene su alma sumergida bajo las aguas del pantano de Riaño, por lo tanto, se siente muy leonesa. Los veranos los pasa en su casa de Espejos de Reina. «Yo creo -”cuenta-” que en tiempo de crisis todos debemos intentar ser muy optimistas y de ahí el divertimento de mis obras». Carmen hace unos graciosos retratos inventados de personajes imposibles plenos de colorido, y hace también unos ingenuos modelados con mucha enjundia. «Hace mucho tiempo que pinto -”dice-” pero a esculpir, a modelar, empecé hace solamente dos años. La verdad es que me divierte muchísimo, me resulta mucho más relajante que la pintura, me requiere menos esfuerzo-¦ vamos que para mí es como una terapia muy gratificante. Creo que las «paisanas» que hago tienen su coña. Todos estos personajes nacen de mi imaginación, nunca he tenido un modelo, aunque reconozco que lo que te rodea acaba influyendo en lo que haces. Creo que, sobre todo mis pinturas, tienen mucha frescura».
Por su parte Fernando Rey, nada que ver con el famoso del cine y la literatura, muestra en Lancia unos interesantes grabados pasados por el prisma de la ironía. Obras en riguroso y elegante blanco y negro, donde el artista da rienda suelta a su imaginación con un dibujo muy personal y absolutamente liberado de cualquier academicismo. «Yo pretendo -”explica-” hacer, a través de mis dibujos, una crónica de mi circunstancia, delo que me rodea. He sido una persona itinerante que ha vivido en muchas ciudades del mundo y siempre he tenido inquietudes artísticas, aunque nunca me dediqué plenamente a ellas. Tengo una serie interminable de amigos pintores y yo, con estos grabados, he pretendido demostrarles que soy capaz de dibujar mejor que ellos. Mi temática es tan variada como lo es mi propia vida. Según el momento, según el lugar-¦ según la mujer que me acompaña, según mis estados de ánimo, dibujo de una u otra manera». Todas sus obras en esta exposición son en blanco y negro. «Sí, no paso al color porque creo los colores solamente son hermosos cuando brillan en el arco iris».
Fernando Rey, un ciudadano coruñés que ejerce de gallego, y Carmen Sopeña, una asturiana que tiene corazón de León, «de león rampante, valiente, como las montañas de Riaño». Dos artistas llenos de humor e ironía que traen un soplo de aire fresco a esta vieja ciudad que mira de soslayo a la frenética crisis que todo lo invade.