LIBROS CONTRA LA CRISISJuego, pasión y aventura
El veterano periodista Joaquín Nieves presenta hoy sus memorias
El Salón de los Reyes de San Marcelo acoge la puesta de largo de «Ráfagas leonesas», la historia del periodismo leonés narrada por uno de sus protagonistas

Nieves, entrevistando al escritor Miguel Delibes.
«A raíz de la inauguración de Antibióticos, tuvimos la exclusiva de entrevistar a Ernest Boris Chan, quien, con Howard Walter Florey y Fleming, compartió el Nobel de medicina en 1945 y había llegado de incógnito a León (...) Para nosotros constituyó la satisfacción de salir entrevistando a tan ilustre visitante que no hablaba español y uno de los doctores presentes, que dominaba el inglés, traducía sus palabras». Sin duda, eran otros tiempos.
Joaquín Nieves presenta esta tarde su libro Ráfagas leonesas , en el que da cuenta de sus años de oficio en la prensa leonesa. Editado por la Asociación de la Prensa Leonesa, este conjunto de recuerdos va desde la creación del diario Proa por los falangistas hasta la rotura de la presa de Ribadelago pasando por la visita de los reyes de Bélgica o el incendio en la Catedral. «Cuando llegué, León era un pueblo, una ciudad que comenzaba a nacer», cuenta Reyes, quien recuerda que ni siquiera había semáforos. Comenzó en la prensa haciendo entrevistas -”«breves, no había espacio, el periódico sólo tenía cuatro páginas»-” y con posterioridad le «endosaron» los sucesos. «No me quedó más remedio; era el más joven de la redacción». Cree el periodista que el ejercicio de la profesión era más duro que hoy en día. «Sabías cuando entrabas pero nunca cuando salías. Incluso había que elaborar los teletipos», destaca Nieves, quien asegura que su vocación le acompaña desde niño, desde que hacía dibujos para revistas, el primero de los cuales fue, cosas del destino, un león.
Recuerda a los grandes del periodismo, como Francisco Umbral, «una bellísima persona que se llevaba bien con todo el mundo» o Luis María Ansón. «Hace poco le contaba a Arteseros que tenía un grupo de unos cinco periodistas que formaban el círculo verde -”Viva El Rey De España-” y acudían normalmente a Estoril», cuenta.
Le parece que la prensa de hoy está demasiado ideologizada y atiende en demasía a las polémicas partidistas. «Nosotros teníamos que atender a las consignas. Hoy no tienen censura, pero hay otros problemas», lamenta.