el invento del maligno
Cristo
El invento del maligno josé javier esparza
Lo recordará usted. Fue hace cinco años, en el Lo más plus del viejo Canal Plus, en horario de tarde y en abierto. El cantante Javier Krahe, gracioso él, cogió una figura de Cristo, la untó con mantequilla, la metió en el horno y recomendó cocinarla durante tres días hasta que resucitara. La gracieta ofendió a muchísima gente (a mí también). Hubo incluso una acción judicial contra los promotores de la cosa. Ahora ha comenzado la vista oral (las cosas de palacio van despacio) y un juzgado de Madrid ha dictado fianzas de 192.000 y 144.000 euros para Krahe y la productora del programa, respectivamente, en tanto se resuelve el caso. Esta decisión judicial ha soliviantado a mucha gente, a juzgar por los comentarios publicados en las webs de la rive gauche. Les parece que eso de meter a Cristo en el horno y cocinarlo con mantequilla, esperando tres días a que resucite, no ofende a nadie. Es una forma de verlo. De todas maneras, normalmente quien debe evaluar una ofensa no es el ofensor, sino el ofendido, que es al que, en general, se suele dar poca voz cuando los ofendidos son católicos españoles. Vamos a ver: la ley protege los sentimientos religiosos de la gente. Es una buena medida, porque evita que cualquier piernas pueda un día quemar iglesias. Iglesias, mezquitas o lo que sea, porque la ley sirve para todos. De hecho, en Europa en general, y en España en particular, es rarísimo encontrar ofensas religiosas a los musulmanes, los budistas o los adventistas del séptimo día. Por el contrario, es bastante común que se insulte a calzón quitado a cualquier cosa que tenga que ver con la iglesia católica, apostólica y romana. En algunos es incluso un recurso habitual, como demostró la otra noche el tolerante Wyoming en El intermedio . ¿Y ahora resulta que si a uno le orinan encima no puede ni siquiera acudir al juez? No, oiga, no. La culpa no es del orinado, sino del orinante. Esperemos que los tribunales, que aún no han sido capaces de dictar sentencia sobre el caso Krahe en cinco años, entiendan esto del pipí. Si no, nos vamos a poner perdidos.