Entrevista | Andreas Angelidakis | Arquitecto
«Mi trabajo intensificará las emociones de la exposición en la audiencia»
Arquitecto, artista, agitador cultural, visionario... Andreas Angelidakis culmina estos días uno de los proyectos más importantes de su carrera. El próximo sábado inaugura «Modelos para armar», la ex

El arquitecto griego Andreas Angelidakis ante uno de los espacios del Musac que él ha recreado.
Las ruinas mayas, la selva, las favelas o las nuevas pirámides del urbanismo contemporáneo. Andreas Angelidakis ha convertido el Musac en el cristal que contiene todos los mundos americanos.
-"¿Cómo comenzó a pensar cómo diseñar las arquitecturas de esta exposición?
-"En un primer momento, me acerqué a la colección latinoamericana del museo, para analizar lo que Latinoamérica supone, lo que este continente significa, cómo sus arquitecturas reordenan el espacio. Por ejemplo, tenemos Brasilia, con su monumentalidad modernista, sus espacios abiertos, sus grandes estructuras, sus líneas limpias y, al lado, tenemos el contraste, las favelas, un tipo de urbanismo caótico y desligado del ordenamiento urbanístico del gobierno. Esta heterogeneidad se reproduce de manera constante y lo que he tratado de conseguir es plasmar estos espacios dentro del museo, pero sin que resulte algo específico, simplemente como si se tratara de un catálogo.
-"Puede decirse que usted es el cuarto comisario...
-"Creo firmemente que la experiencia que cada uno obtiene al visitar una exposición es parte de la exposición misma. No se puede separar el espacio que acoge las piezas de la propia exhibición. Según se diseñen los espacios que contienen las obras artísticas, se generará una atmósfera, un clima determinado que, en cierto modo, modificará la exposición.
-"¿Podría poner un ejemplo?
-"Para el trabajo de Ana Mendieta, una serie de imágenes con una fuerte carga de violencia, he diseñado un espacio vacío y limpio, una habitación oval. El espectador siempre sentirá que está en el centro de la exposición, esté en el lugar en el que esté. No cambia el significado de las imágenes, pero permite suscitar fuertes emociones en el que las observa.
-"Es como el panóptico de Bentham.
-"Es exactamente el panóptico. Se trata de conseguir que el espectador sienta que todos esos rostros de las imágenes le miran a él.
-"Usted ha tenido que entablar un diálogo con los artistas, los comisarios pero, también, con el edificio. ¿Le ha resultado fácil?
-"Sí, ha sido una especie de negociación, pero ha resultado sencillo, porque es un edificio muy interesante. Creo que está diseñado exactamente como un edificio industrial capaz de resultar útil para todo. He sido muy afortunado porque realmente puedes jugar con él, cambiar, modificar sus espacios haciéndoles más grandes o disminuyéndolos, reduciendo su escala. Es muy flexible.
-"Es heterotópico, si se me permite la palabra.
-"Sí, es casi un espacio abstracto que permite generar otros mundos en su interior. Puedes coger una idea abstracta y hacerla figurativa.
-"Resulta extraño que un arquitecto base su carrera en crear espacios efímeros. Es lo contrario al dominio casi fálico de la arquitectura actual.
-"Cuando terminé la carrera, en lugar de comenzar a ejercer en un estudio de arquitectura, decidí trabajar en el Centro de Arte de Grenoble, además de comenzar a estudiar la labor curatorial. Así que enfoqué mi actividad profesional hacia el arte contemporáneo.
-"En realidad, como me decía anteriormente, lo que usted consigue es generar un clima, una atmósfera determinada para la obra de un artista. Su diálogo es con el creador y con la audiencia.
-"Exactamente. El rol de un arquitecto debe ser múltiple, y forma parte de mi personalidad. Soy arquitecto, pero también artista y debo combinar todas esas voces de manera coordinada.
-"¿Le resulta sencillo permanecer en la sombra para que lo que esté bajo el foco sea la obra del artista?
-"No, porque yo creo sinceramente que la experiencia que se genera al visitar una exposición tiene una importancia capital. No soy exactamente un arquitecto white cube, no creo en el minimalismo. Lo que hago tiene siempre una direccionalidad concreta y trato de crear un entorno específico para las obras. No creo entornos genéricos, siempre son direccionales. No trato de cambiar el significado de la pieza, sino de intensificar los sentidos del visitante cuando se aproxima a ella.
-"¿Esta exposición supone un punto y aparte en su carrera?
-"Ha sido una gran oportunidad, un reto. He tenido posibilidad de mantener un diálogo no sólo con los artistas y los curadores sino, como le decía antes, con el edificio, así que puedo decir que estoy en un momento muy gratificante en mi carrera.
-"¿Hacia dónde se encamina la arquitectura?
-"Creo que estamos en un momento de transición. La manera en que procesamos la información está cambiando. Consumimos muy deprisa y eso también ocurre con los edificios. Un edificio construido hoy puede resultar viejo dos semanas después. La arquitectura es una profesión abierta, con muchas vertientes a través de las cuales puedes analizar la realidad, trata acerca de la comunicación y la investigación. Tenemos un presupuesto reducido y un espacio temporal, de seis meses. Yo creo en la arquitectura orgánica, que esté en relación con contextos pequeños, aunque pueda parecer un oxímoron, que en un mundo tan globalizado, haya alguien que prefiera enfocar su trabajo en un proyecto local.