«La relación política y periodismo recorre hoy caminos sinuosos»
El ministro de Fomento clausura el curso de verano «Periodismo y poder» en El Escorial y señala que la prensa debe ser garante de los derechos de los ciudadanos

Intervención de José Blanco en el curso «Tres décadas de economía española».
José Blanco entregó ayer los diplomas a los asistentes al curso de verano Periodismo y poder , organizado por la Universidad Complutense en El Escorial. El ministro de Fomento estrechó la mano a cada uno de los jóvenes periodistas, pero antes les dejó bien claro que las relaciones con la prensa las prefiere a distancia. «A mayor confusión entre poder mediático y político, menor calidad democrática. Cuando uno intenta ejercer o controlar el otro, se produce una confusión que hace chirriar el sistema», advirtió el vicesecretario general del PSOE.
Blanco asistió a la clausura del seminario que, durante toda la semana, ha reunido a destacados gobernantes e informadores para analizar sus relaciones. Una relación, entre política y periodismo, que, según señaló el ministro, recorre hoy «caminos sinuosos». «No vamos a resolver nuestros problemas a través de la difamación o el insulto. No hace falta demonizar ni ser descalificado por defender puntos de vista diferentes. Esta retórica envenenada hace imposible llegar a acuerdos», lamentó el titular de Fomento, antes de repartir culpas: «Los políticos tenemos enorme responsabilidad en esta situación, mientras los medios de comunicación tienden a poner el altavoz a este tipo de dialéctica», apuntó.
La consecuencia de esta deriva alertada por Blanco sólo conduce a «una simplificación del debate que impide abordar los grandes temas que precisa nuestro país», así como «a la pérdida de credibilidad y fiabilidad», tanto de los informadores como de los partidos. Por eso, Blanco hizo una apasionada defensa del «equilibrio» entre ambos poderes como «elemento consustancial a una idea avanzada de democracia. La prensa -"dijo-" debe controlar, denunciar y contribuir a la formación de la opinión pública, garantizar la libertad de expresión, pero nunca suplantar al poder político. Y tampoco el poder político debe suplantar a la prensa. Su papel no es mercadear ni controlar a los medios sino, desde la independencia y el respeto, garantizar los derechos de los ciudadanos frente a posibles agresiones injustificadas e injustificables». El ministro de Fomento se mostró confiado en que es posible superar estas «disfunciones», toda vez que «el poder político y el mediático tienen el mismo juez: los ciudadanos».
La Ley Audiovisual . A ellos y a sus derechos apeló también Óscar López, secretario general del PSOE en Castilla y León. López desgranó su experiencia como ponente de la nueva Ley audiovisual, que, en su opinión, ha venido a dar seguridad jurídica y garantizar el pluralismo en la televisión española. «Defiendo la libertad editorial, pero hay principios que no se pueden cruzar. Si se hace una televisión predemocrática o contra los homosexuales, habrá que sancionarla», señaló para justificar la necesidad de constituir un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales.
Contrario a medidas coercitivas, el director del curso, Bieito Rubido, abogó en su exposición final por «normalizar las relaciones» entre periodismo y poder, sabiendo que «los políticos juegan un papel tan legítimo como la prensa, incluso más, en una sociedad democrática», y que también la figura del «buen periodista» es irremplazable, «y, en definit iva , deben ser la conciencia crítica de cualquier tipo de poder».