Torres: «Los beatos definen una sociedad dominada por el miedo»
La historiadora y cronista oficial de León abrió en la Obra Social junto a John Williams, autoridad mundial en códices, el congreso sobre el «Beato de Escalada»

John Williams, Maurilio Pérez y Margarita Torres en el congreso sobre el «Beato de Escalada»
«El Reino de León era una sociedad perfilada por y para la guerra», dijo la historiadora y cronista oficial de León Margarita Torres en la jornada de apertura del congreso sobre el Beato de Escalada , en la que intervino tras el profesor John Williams, máxima autoridad mundial en códices medievales. Williams destacó la genialidad del monje Maius, autor de un manuscrito único en el mundo que hoy conserva la Morgan Library de Nueva York.
Torres centró su intervención en el siglo X, para situar históricamente el contexto en el que se realiza el Beato de Escalada. Explicó que León nació como reino cuando Asturias alcanza la frontera del Duero. León queda como centro geográfico de un núcleo amplísimo, está cerca de la frontera y tiene murallas defensivas. Había nacido el Reino. Relató Torres cómo el siglo X fue una época marcada por las luchas y las treguas con los musulmanes. En esta situación especial, los campesinos tienen por primera vez la oportunidad de «escalar socialmente», de forma que si sirven con sus armas en la defensa de las fronteras, sus hijos y nietos se equipararán a un infanzón. Algo impensable, como explicó Torres, en la Europa feudal. También resultarían insólitas en cualquier otro lugar las relaciones de «vecindad» que establecen los cristianos y musulmanes de esta frontera, hasta el punto de que se conceden tiempo unos a otros para huir. En un tiempo tan convulso, «los beatos definen una sociedad y un tiempo de miedo». Porque, cíclicamente, el pueblo sabe que en primavera o verano será atacado por los musulmanes. «La fe será un escudo» para afrontar al «anticristo» que representan los musulmanes. «Este concepto lo recogen bien los beatos, por eso fueron tan copiados, porque daban esperanzas en el más allá».