Sarmiento inicia el rodaje de «Viene una chica» en la sede de Amidown

El director leonés filmará durante tres semanas en escenarios leoneses una historia basada en el libro de relatos de Luis Mateo Díez «Los males menores»

El director leonés Chema Sarmiento junto a dos de los jóvenes que participan en su nueva película.

León

Creado:

Actualizado:

Silencio, se rueda.... Desde las ocho de la mañana la sede de Amidown en León se convierte en un estudio de cine. El director leonés afincado en París Chema Sarmiento comienza el rodaje de Viene una chica, protagonizada por jóvenes con síndrome de Down.

El guión está basado en el libro de relatos Los males menores , del escritor y académico leonés Luis Mateo Díez. El filme se rodará íntegramente en escenarios leoneses, en lugares como la estación de Feve o Puente Castro. Dos cámaras trabajarán simultáneamente para que pueda filmarse en unas tres semanas, según Sarmiento, con el fin de ajustarse al presupuesto, que ronda el medio millón de euros. Tras el montaje, previsto hasta finales de año, y la presentación en festivales, Viene una chica podría llegar a los cines a mediados del próximo año.

Chema Sarmiento y Luis Mateo Díez, junto a la mayor parte del reparto, presentaron a principios de mes la película, que protagoniza un joven estudiante de 17 años, el burgalés Borja González Carpintero, a quien el realizador descubrió en un programa de la televisión autonómica que abordaba la vida de un adolescente con síndrome de Down. El «flechazo» fue instantáneo.

Sarmiento aventuró que la película «dará mucho que hablar». Luis Mateo Díez aseguró durante la presentación que tuvo lugar en Caja España que Viene una chica es un viaje a la adolescencia. Aunque la mayor parte del elenco está integrado por jóvenes con síndrome de Down, no es un filme «lacrimógeno». «Cuenta el mundo de los niños con Síndrome de Down como el de los demás niños», aclaró el director.

Cargando contenidos...

En realidad, el proyecto se fraguó hace muchos años, durante un encuentro entre Mateo y Sarmiento en París. «No encontramos productor», confesó el director, quien «al releer el libro», pensó que «no podía quedar sin ver la luz».